GRAFCAV7213. DURANGO. (BIZKAIA), 12/07/2020.- El lehendakari y candidato a la reelección, Iñigo Urkullu (i), vota en la localidad vizcaína de Durango, con todas las medidas de seguridad ante la pandemia del coronavirus, donde este domingo se celebran las elecciones al Parlamento Vasco.EFE/LUIS TEJIDO
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El PNV ganó ayer las elecciones autonómicas vascas de este domingo al obtener 31 escaños, tres más que en 2016 (28) y EH Bildu se mantiene como segunda fuerza con 22 parlamentarios, cuatro más, el PSE-EE pasa a ser tercera fuerza y logra 10 parlamentarios, uno más. Por su parte, Vox entraría en el Parlamento con un representante.
Elkarrekin Podemos-IU pasa a ser cuarta fuerza al perder 5 escaños y quedarse con 6, PP+CS logra cinco parlamentarios, mientras que hace cuatro años el PP en solitario consiguió nueve representantes.

Vox logra entrar en el Parlamento vasco, con un escaño por Álava. El partido liderado por Santiago Abascal ha recibido el 1,96% del total, y se ha asegurado un asiento para su cabeza de lista por Álava, Amaya Martínez. Sus resultados han mejorado respecto a las elecciones vascas de 2016, cuando solamente consiguió 771 votos, el 0,07%. En aquel momento, concurrió a las urnas en la provincia de Alava, pero no en Vizcaya ni en Guipúzcoa.

Tras los comicios de este domingo, Vox logra representación en un Parlamento más, el de Euskadi. Además, tiene diputados en otras nueve Cámaras legislativas: Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia, Madrid, Baleares, Asturias, Aragón, Castilla y León y Cantabria.

La participación de los ciudadanos vascos en la jornada electoral caía 7,2 puntos al situarse en un 52,8%, frente al 60,02% registrado en los comicios de 2016. La cifra supone la más baja de la historia en las elecciones autonómicas vascas, por debajo del 59,6% registrado en 1994. En el histórico de elecciones autonómicas, la participación más baja se registró en los comicios de 1980 donde fue del 59,7%, así como en 1994 cuando se situó en el 59,6%, mientras que la más alta se alcanzó en las elecciones de 2001, donde se elevó a 78,97%. En los comicios de hace cuatro años, la participación fue del 60,02%.

En Álava ha votado el 50,6% de electores, lo que supone más de 9 puntos menos que hace cuatro años, cuando alcanzaba el 59,74%, mientras que en Vizcaya ha ejercido su derecho al sufragio el 52,4%, lo que representa 8 puntos menos. Hace cuatro años en este territorio, al cierre de los colegios electorales, había acudido a las urnas un 60,48%. Por su parte, en Guipúzcoa, se ha acercado a las urnas el 54,5% del electorado, lo que supone 4,8 puntos menos que el 25 de septiembre de 2016, cuando al cierre había votado el 59,38%.