Un estudio asegura que la caza mayor vive “buenos momentos”

El furtivismo disminuye en la región gracias a las labores de vigilancia y concienciación.

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La caza mayor vive “muy buenos momentos” en Castilla y León, mientras que se observa una tendencia estable o descendente en el caso de la caza menor, especialmente en los casos de la perdiz roja, la codorniz, la tórtola común, la liebre y el faisán.

Este es uno de los principales datos de la publicación ‘Cazdata’, un “estudio pionero” impulsado por la Junta y por la Federación Regional de Caza y basado en los resultados de las capturas de los aprovechamientos cinegéticos realizados en la Comunidad en los últimos 21 años.

Según el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz, este “ambicioso y exitoso” informe, que ha ayudado a tomar decisiones sobre la gestión de la caza en Castilla y León, refleja “luces y sombras” en la evolución de las especies cinegéticas en la Comunidad, con tendencias “muy favorables” en el caso de una caza mayor “cada vez más numerosa” y otras “ligeramente a la baja”, como ocurre con la “reina” de la caza menor, como es la codorniz.

En concreto y según detalló el autor de la publicación, Mario Saez de Buruaga, se constata una tendencia al alza en el caso del conejo, con especial incidencia para los ungulados silvestres, como el jabalí, el corzo o el ciervo. Sin embarga, ha caído la presión de las capturas en especies de caza menor, que permanece estable en los casos de la paloma torcaz, paloma bravía, los zorzales, las acuáticas, las agachadizas o las becadas.

Menos furtivos

Por otro lado, el autor de la publicación calificó de “buena noticia” para el sector la menor incidencia del furtivismo como consecuencia de la labor de vigilancia de la guardería forestal y de la mayor responsabilidad de los cazadores. No obstante, la especie más afectada por esta práctica es la liebre, seguida del conejo, la perdiz, el jabalí y el ciervo.

Otro dato a tener en cuenta es el que analiza la presión que soportan los cotos de caza y que concluye que la tendencia de la presión potencial total y la de la caza menor siguen el mismo patrón, no así la caza mayor.

Así, la presión real de caza mide el número medio de cazadores en el coto durante cada día de caza diferenciando entre días laborables y festivos. La tendencia de la caza menor muestra descenso en los días festivos y ascenso en las laborables. En cuanto a la mayor, sigue la misma tendencia tanto en días laborables como festivos y ambas aumentan en el último período analizado, “si bien las correspondientes a los días festivos lo hacen de forma más brusca”.