La Consejería de Sanidad aplica este año la misma medida, voluntaria y remunerada. / ICAL

Un total de 1.640 profesionales de la sanidad pública de Castilla y León se apuntaron entre junio y diciembre del 2022 al plan de choque puesto en marcha por la Consejería para reducir las listas de espera en intervenciones quirúrgicas a través de las conocidas como “peonadas” o autoconcierto, esto es, actividad de tarde voluntaria y remunerada. De acuerdo a los datos facilitados este lunes por la Consejería de Sanidad, estos profesionales, tanto médicos como enfermeras, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería y celadores de los 14 hospitales públicos de la Comunidad permitieron intervenir entre junio y diciembre del pasado año a 6.725 pacientes.

Por provincias, en Ávila formaron parte de esas “peonadas” 54 profesionales, en el de Burgos 132, con 35 en el de Aranda de Duero, 224 en el de León, 88 en el de Palencia, 286 en el de Salamanca, 88 en el de Segovia, 83 en el de Soria, 219 en el Río Hortega de Valladolid y otros tantos en el Clínico vallisoletano, y 74 en el de Zamora.

Tras ese plan, la Consejería de Sanidad aplicará desde el viernes pasado y hasta fin de año un nuevo plan de choque para mejorar la accesibilidad y disminuir las listas de espera en atención hospitalaria y en centros de salud con en total 9 millones de euros, que articulará a través de las conocidas como “peonadas” o el autoconcierto: actividad de tarde, voluntaria, extra y remunerada para los profesionales de la sanidad regional.

El boletín oficial de la Comunidad, el Bocyl, publicó el pasado jueves sendas órdenes de la Consejería con esas medidas especiales sanitarias, tanto en atención hospitalaria como en primaria, y tanto para reducir las listas de espera quirúrgica como las de consultas y pruebas diagnósticas.

En atención hospitalaria el plan contará con siete millones de euros, con jornadas de tarde de cuatro horas, y en atención primaria con dos millones, con dos modalidades, de cuatro y dos horas por tarde.

En el caso de la actividad hospitalaria, consiste en la realización voluntaria de actividad quirúrgica, de actividad de consultas externas y de actividad de técnicas diagnósticas ambulatorias, fuera de la jornada ordinaria de trabajo, con la finalidad de reducir el número de pacientes en lista de espera y los tiempos de espera para intervenciones quirúrgicas programadas, primeras consultas externas y pruebas diagnósticas ambulatorias de forma programada. A esa medida sanitaria extraordinaria la Consejería destinará siete millones de euros para retribuir esta actividad desde el 1 de enero de 2023.

El mínimo de jornada extra es de cuatro horas en jornada de tarde y supondrá, por cada jornada en los casos de operaciones quirúrgicas 450 euros para los médicos especialistas, 300 para los enfermeros, 110 para los TCAE y 90 para los celadores.

Y en el caso de las consultas y pruebas diagnósticas serán de 322 euros para los médicos, 214 para enfermeros, con 155 para los técnicos superiores de imagen en el diagnóstico, 80 para los TCAE y auxiliares administrativos y 60 para los celadores.

Esas cuantías se incrementarán un 25% para los licenciados especialistas que se desplacen a un centro de otra localidad a realizar esta actividad extraordinaria.

En cuanto a la Atención Primaria, generaliza el acuerdo firmado con el sindicato CESM a finales de enero pasado para que cada médico de atención primaria de Castilla y León vea un máximo de 35 pacientes al día, 28 en el caso de los pediatras, con 25 y 23 de forma presencial en cada caso.