dron sancionador
La presentación del primer dron con capacidad sancionadora tuvo lugar en Tordesillas (Valladolid). / ICAL

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha incorporado a las carreteras de la región el primer dron con capacidad sancionadora, aparato que se sumará al ya existente, el cual desde el año 2019 se viene empleando en el control y la vigilancia del tráfico, especialmente en los eventos y campañas en los que se concentra un elevado número de desplazamientos.

La coordinadora de la DGT en Castilla y León, Inmaculada Matías, explicó que este dron se utilizará principalmente en la vigilancia de carreteras muy frecuentadas por motoristas, sobre todo en las provincias de Burgos y Ávila, donde se ha producido un repunte de la siniestralidad en este tipo de vehículos; en las rutas ciclistas protegidas, tramos donde la Guardia Civil viene reforzando la vigilancia; y también en puntos de carreteras convencionales con una alta siniestralidad.

Matías, que ayer asistió a la presentación de este dron en un acto celebrado en Tordesillas (Valladolid), junto a la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, y el jefe de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en la Comunidad, el teniente coronel de Francisco Iturralde, también explicó que las infracciones detectadas por el dron pueden ser comunicadas por los agentes en el acto, o bien, como ocurre con los radares fijos, notificadas al conductor por correo.

Este tipo de dron, que a la hora de detectar adelantamientos indebidos tiene un radio acción de casi tres kilómetros, no puede sancionar los excesos de velocidad, pero sí las conductas temerarias, como puede ser el uso del teléfono móvil al volante. Por su parte, Barcones explicó que se trata de un medio más para mejorar la seguridad de las carreteras y proteger a los usuarios más vulnerables: motoristas, ciclistas y peatones.

La delegada del Gobierno también indicó que estos dispositivos, que son de fabricación y tecnología españolas, comenzaron a utilizarse en modo de prueba en mayo de 2018, y desde agosto de 2019 se destinan a la vigilancia y detección de infracciones.

Mientras tanto, el teniente coronel Iturralde detalló que la puesta en funcionamiento de estas aeronaves las realiza un piloto, que se ocupa de la manipulación de los controles de vuelo; y, por otro lado, un operario que maneja la cámara. Unas funciones ambas que pueden ser realizadas tanto por personal de la DGT como por agentes de la Agrupación de tráfico de la Guardia Civil, aunque en la actualidad se están empleando equipos mixtos.

Más de 600 infracciones

Además, estos drones también se utilizan para la monitorización y apoyo a la regulación en operaciones especiales; para misiones ordinarias de regulación complementarias a las desarrolladas por los helicópteros; y para apoyar en situaciones de emergencia que por su gravedad afecten de manera notable a la circulación y seguridad de los usuarios de la vía.
Desde el inicio de la actividad de vigilancia del tráfico con drones, en 2018, la DGT lleva acumuladas más de medio millar de horas de vuelo con estos sistemas y ha detectado más de 600 infracciones.