Santovenia de Pisuerga
Agentes de la Guardia Cicil vigilan un domicilio de la localidad vallisoletana de Santovenia de Pisuerga. EFE/NACHO GALLEGO

Pedro Alfonso Casado, el teniente coronel de la Guardia Civil al que ayer viernes hirió un hombre atrincherado en Santovenia de Pisuerga (Valladolid), sigue estable dentro de la gravedad, tras recibir un disparo en la cabeza en el que la bala ha atravesado su casco de protección.

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno han informado este sábado a Efe de que el teniente coronel y jefe de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil sigue estable dentro de la gravedad tras superar las primeras 24 horas, que es importante en estos casos.

El guardia civil fue el encargado de negociar ayer con un vecino de Santovenia, conocido como el Chiqui, que se atrincheró con un rehén tras presuntamente matar a un amigo, y recibió un disparo cuando se acercó a hablar con el parapetado.

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno han explicado que la noche ha transcurrido con calma en Santovenia de Pisuerga, una tranquila localidad dormitorio en el alfoz de Valladolid de unos 5.000 vecinos, que ayer vivió doce horas de tensión hasta que el Chiqui se entregó y fue detenido.

Una reyerta previa ocurrida sobre las 18.00 horas del jueves en la que participaron doce personas fue el origen del crimen, según informó la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, en declaraciones a los periodistas en Santovenia.

Algunas de estas personas tuvieron que recibir asistencia en un hospital de Valladolid por heridas leves, entre ellas Dionisio A.P. -el fallecido-, de 45 años , y uno de sus hijos, de 27.

Lo que motivó esa primera reyerta, según los vecinos de la zona y la suegra del fallecido, Encarnación Arias, fue una desavenencia entre la mujer del Chiqui, autor del disparo, y la de la víctima, Dionisio.

Esta mañana se celebra la misa comunitaria en Valladolid por el fallecido, Dionisio Alonso, de 45 años, y a la tarde la despedida en la capilla del tanatorio del Salvador, con la posterior incineración.