Lydia Sainz-Maza, hermana de una mujer fallecida por cáncer sin que ningún médico la atendiese presencialmente. EFE/ Santi Otero
Publicidad

La hermana de Sonia Sainz-Maza, la mujer de 48 años que falleció por un cáncer sin recibir atención sanitaria presencial -solo telefónica- durante tres meses, ha entregado hoy en la Delegación de la Junta en Burgos las más de 140.000 firmas que ha recabado a través de la plataforma ‘Change.org’ para pedir que las consultas médicas sean presenciales siempre, y no solo por cita previa.

“No espero que estas firmas hagan reflexionar a los políticos porque la reflexión han tenido que hacerla ya, al conocer casos tan lamentables como el de mi hermana Sonia, aunque espero que las firmas sirvan para que de una vez se recuperen las consultas presenciales y la atención telefónica vuelva a ser residual, como lo era antes de la pandemia”, ha declarado a los periodistas.

Lydia perdió a su hermana el pasado 13 de agosto, después de que Sonia sufriera tres meses de consultas telefónicas en Atención Primaria en las que nunca fue explorada ni se le hizo una analítica, pese a que esta mujer había perdido hasta 7 kilos de peso, describía dificultades para poder soportar más pastillas en su estómago, y también fatiga.

En tres meses solo consiguió una cita para un rehabilitador con fecha 11 de marzo de 2021 y, sin explorarla en ningún momento, le diagnosticaron una “lumbociatalgia”, cuando en realidad padecía un cáncer de colon con metástasis. Acudió a dos urgencias hospitalarias, en el HUBU y el Hospital de Cruces (Baracaldo), donde le llegaron a recriminar que fuera allí en mitad de la pandemia. Sonia supo de su enfermedad una vez ingresó en el Hospital de Cruces y falleció cuatro semanas después.

La hermana de la fallecida considera que “han fallado los médicos, con nombres y apellidos, y también el sistema público de salud, cuyo protocolo Covid ha sumido a mi hermana en el abandono”.

La hermana de Sonia, que era vecina del municipio burgalés de Espinosa de los Monteros, sostiene que si las aulas de colegios, institutos y universidades están llenas de alumnos, los autobuses transportan viajeros y los supermercados están llenos de clientes, también en las salas de espera de los centros de salud puede haber pacientes.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha asegurado que “ni mucho menos” ella está en contra de la presencialidad de la atención sanitaria, pero ha insistido en que en las circunstancias actuales y “sin el filtro” de la llamada telefónica previa “es peligroso”.

En palabras de la consejera, el profesional debe saber ante qué tipo de paciente va a estar en la consulta y ha asegurado que ha dado instrucciones para que se abran más consultas presenciales para atender a los pacientes. “Nada más lejos de la realidad”, ha insistido para referirse a la posición de mantener cerradas las consultas en muchos recintos sanitarios de la Comunidad.