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Concentración a las puertas de la Iglesia de San Benito de Valladolid. EFE/ NACHO GALLEGO

Alrededor de 700 personas han protestado este domingo en Valladolid contra la limitación del aforo a un máximo de 25 en los lugares de culto de Castilla y León, restricción impuesta por una Junta que consideran que gobierna “en contra de los cristianos” por vulnerar el derecho fundamental a la libertad religiosa.

“Mañueco respeta nuestra fe”, ha sido el mensaje lanzado por los manifestantes, ya que según la presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, están “cansados” de que les “mientan con la excusa de la pandemia cuando en una tienda se permiten aforos de ciento de personas”, ha declarado ante los medios.

Los alrededor de 700 asistentes, según fuentes policiales, se han concentrado junto a la iglesia del monasterio de San Benito, tras ser sancionado hace unos días el párroco de este templo por superar el aforo marcado por el Ejecutivo autonómico en las medidas restrictivas para evitar contagios del covid.

Castellanos ha recordado la querella interpuesta contra el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, por estas restricciones y ha anunciado que no descartan solicitar su inhabilitación ni llevar a cabo otras concentraciones o protestas.

“No es una limitación, es una prohibición de facto totalmente irracional que lo que pretende no es vigilar nuestra salud, es prohibir nuestro derecho fundamental a la actividad religiosa”, ha lamentado Castellanos, quien reprocha que en una tienda de ropa haya un aforo de 57 personas “con colas tremendas” mientras se restringe el aforo a 25 personas en los templos.

En su intervención ante las cientos de personas congregadas junto a la Iglesia de San Benito, la presidenta de Abogados Cristianos ha criticado que la Junta establezca el aforo de 25 personas con la intención de garantizar vidas, pero a su vez permiten que haya abortos en la Comunidad. Ha reprochado que el límite sea el mismo para una catedral que para una capilla, y ha rechazado que les inviten a seguir las misas por televisión ya que dice que eso va en contra de un derecho fundamental recogido en la Constitución.

Durante la concentración, otro integrante de la organización ha tildado la medida de “irrespetuosa, absurda e incívica”, por no seguir el criterio de proporcionalidad y por adecuarse a una “disimulada agenda antirreligiosa y liberticida”.

“Pretenden tratarnos como ganado”, ha continuado, con un reproche a los “únicos dirigentes autonómicos” que han llevado a cabo esta limitación en los templos, por lo que ha abogado por seguir trabajando en la defensa de “la democracia, la Constitución y los Derechos Humanos”.