Test de coronavirus. / KAMARERO
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El municipio burgalés de más de 35.000 habitantes de Miranda de Ebro entrará desde mañana, domingo, en confinamiento para frenar la pandemia del coronavirus, tras las altas incidencias del virus registradas en las últimas fechas.

Según publica este sábado el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), entre las medidas figura la restricción de la libre entrada y salida de personas del municipio, salvo aquellos desplazamientos, adecuadamente justificados por razones laborales, sanitarias, educativas, cuidado de personas dependientes y otras de fuerza mayor.

Además, la circulación por carretera y viales que transcurran o atraviesen su término municipal estará permitida, pero sólo si tienen origen y destino fuera de ese territorio.

En el caso de las personas residentes en Miranda de Ebro se les permiten los desplazamientos dentro del municipio, aunque la Consejería de Sanidad los desaconseja si se trata de actividades no imprescindibles, según figura en la orden.

En el caso de las residencias de personas mayores y otros colectivos dependientes, las visitas quedan suspendidas, salvo circunstancias individuales en las que sean de aplicación medidas adicionales de cuidados y humanización; mientras que también quedan suspendidas las salidas de los residentes al exterior.

En los establecimientos de hostelería y restauración y sociedades gastronómicas, regirán las limitaciones que ya se han aplicado en otras ciudades como Salamanca, Valladolid y Palencia, entre otras, como la prohibición de consumir en la barra, la necesidad de colocar las mesas a una distancia mínima de 1,5 metros, la agrupación de un máximo de 6 personas por mesa y extremar el uso de mascarillas en todo momento, con la excepción del consumo de bebidas o alimentos.

Para los encuentros deportivos, la Junta fija un tope de 25 personas asistentes si se trata de recintos cerrados y 50 en caso de actividades al aire libre.