Martín pide esperar a que amaine el temporal para evaluar los daños

La delegada del Gobierno visita las inundaciones en la localidad palentina de Barruelo de Santullán

Vista del desbordamiento del río Sil a su paso por Ponferrada como consecuencia del temporal. / EFE
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La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, apuntó ayer durante la visita a las zonas inundadas en la localidad palentina de Barruelo de Santullán que hay que esperar a que amaine el temporal para poder evaluar con “tranquilidad y serenidad” los daños causados.

Unos daños que, en el caso de Barruelo, que ha pedido la declaración de zona catastrófica como Aguilar de Campoo, han supuesto que quedaran incomunicados la noche del viernes y que se tuvieran que evacuar a los ancianos de la residencia del municipio.

Ante la petición de ayudas, Martín, quien agradeció la labor de los alcaldes, voluntarios, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y bomberos, manifestó que hay que analizar la situación con “lealtad” para ver hasta dónde han llegado los daños y colaborar con las entidades para asesorarlas a nivel técnico y como corresponde.

“Hoy todavía es un día difícil aunque parece que mañana (por hoy) se van a ir solucionando las precipitaciones que son históricas en esta zona”, añadió, ya que han caído casi la cuarta parte de las lluvias de todo un año en unos días.

La delegada explicó que al no existir la declaración de zona catastrófica en su lugar hay un decreto que establece ayudas públicas en función de los fenómenos meteorológicos adversos y catastróficos.

“Hay que ver todo el abanico de daños que se pueden incluir en todas las solicitudes públicas de esos decretos”, subrayó, para lo que pidió evaluar los daños “con tranquilidad y serenidad” para poder ver en qué categoría se pueden hacer la solicitud de ayudas que correspondan en cada caso.

Por su parte, el alcalde de Barruelo, Cristian Delgado, indicó que por el momento “la situación está controlada” pero están “muy pendientes” del tiempo por ver lo que puede pasar.

“La situación en Barruelo fue muy complicada, no solo por la fuerza del agua, sino porque estábamos incomunicados y lo más urgente era sacar a los residentes de la residencias de al lado del río y trasladarles al hotel donde pasaron la noche y desde el viernes a las residencias de Salinas Guardo y Aguilar de Campoo” recordó.

Así, Delgado recordó que este viernes fue “el día más difícil” de su vida pero el que más orgulloso se ha sentido de todos sus vecinos, mientras se quejaba a la Confederación Hidrográfica del Duero de la falta de limpieza del cauce del río por falta de información.

La presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, Cristina Danés, respondió que la limpieza del sistema de cauces pueden realizarla los ayuntamientos “siempre y cuando no se toque la vegetación de ribera”.

“El problema que nos encontramos es que hay edificaciones hechas en zona inundables en el río y cuando vienen caudales máximos y extraordinarios como ahora lo que está en la zona se inunda fruto de una mala política urbanística anterior”, aseveró.