Toma de posesión de los consejeros y el vicepresidente de la Junta de Castilla y León. / ICAL - RUBÉN CACHO
Toma de posesión de los consejeros y el vicepresidente de la Junta de Castilla y León. / ICAL - RUBÉN CACHO

El nuevo equipo del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, tomó posesión este miércoles, un gobierno que incluye la vicepresidencia de Juan García-Gallardo (Vox) y diez consejerías, siete del PP y tres de la formación verde: Jesús Julio Carnero (Presidencia), Carlos Fernández Carriedo (Economía y Hacienda, además de la portavocía), Juan Carlos Suárez-Quiñones (Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio), María González (Movilidad y Transformación Digital), Alejandro Vázquez (Sanidad), Rocío Lucas (Educación) e Isabel Blanco (Familia e Igualdad de Oportunidades), de los populares; y Mariano Veganzones (Industria, Comercio y Turismo), Gerardo Dueñas (Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural) y Gonzalo Santonja (Cultura, Turismo y Deportes), de Vox.

El acto, que tuvo lugar en el Centro Cultural ‘Miguel Delibes’ de Valladolid, fue presidido por Mañueco, quien pidió a los miembros de su Gobierno «cercanía con las personas y con el territorio». Asimismo, apuntó que «el ruido y confusión no desvíe de lo importante que es servir personas de Castilla y León».

«Desde mañana que se note que empezamos a trabajar a pleno rendimiento», demandó, después de que la Junta haya estado en funciones desde el pasado 20 de diciembre por el adelanto electoral. Tras saludar a los consejeros y a sus familias y amigos, a los que solicitó «comprensión» por las renuncias que considera que conlleva el cargo, solictó «escuchar a quienes les plantean problemas y a estar cerca de las personas, a las que si no se puede dar una solución, sí trasladar ilusión».

«Que vean en nosotros el rostro de la ilusión, la esperanza y el optimismo», afirmó el presidente de la Junta, que recordó que aun «colea» la pandemia y existen unas dificultades económicas que hay que afrontar, por lo que subrayó que el jueves mismo el Consejo de Gobierno aprobará un plan anticrisis dotado con 400 millones.

Según Mañueco, su Gobierno «no va a esperar un solo minuto» ante los problemas de los agricultores, ganaderos, empresarios o autónomos, a la vez que demandó actuar desde «el rigor y la transparencia», convencido de que todos ellos tienen experiencia, bagaje y formación acreditada.