El uso de terrazas es mucho menor en Segovia durante las estaciones frías. / KAMARERO

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha ofrecido este martes al sector hostelero de la Comunidad poder abrir las terrazas de sus establecimientos a partir del viernes, a la vez que ha anunciado que sólo las provincias de Salamanca y León tienen garantizado para esa misma fecha reabrir los bares, los centros comerciales y los gimnasios, sumándose así a las provincias de Segovia y Ávila.

Sobre el ofrecimiento para reabrir las terrazas, el presidente ha matizado que su decisión definitiva está a la espera de una respuesta por parte de la patronal de la hostelería, a la que ha responsabilizado de que el pasado 6 de noviembre su Gobierno optara por el cierre total del sector, al que ofreció la posibilidad de mantener estos espacios al aire libre en funcionamiento.

En este sentido, Mañueco ha afirmado que fue el sector el que se mostró “a favor del cierre completo” y ha asegurado que pactó esa decisión con los hosteleros, a lo que la oposición le ha respondido con aplausos irónicos, ante lo que ha repetido la frase hasta en tres ocasiones: “hemos pactado el cierre con sus representantes y hemos cerrado más tardes”, ha insistido.

Mañueco ha realizado estos anuncios durante su comparecencia ante el Parlamento autonómico, donde ha detallado que estas medidas se tomarán definitivamente en el Consejo de Gobierno del jueves, donde se analizará la evolución del resto de provincias, por si alguna de ellas pudiera sumarse en el último momento al bajar de los 400 casos por 100.000 habitantes, para lo que necesitarían unos días con mucho descenso para llegar a tiempo.

El presidente ha remarcado que pese a estos alivios, estas provincias seguirán en nivel 4 de alerta, el más elevado en el sistema de ‘semáforos’ pactado entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad.

Del mismo modo, el presidente ha anunciado que el viernes también serán rebajadas las medidas restrictivas extraordinarias tomadas en la ciudad de Burgos para frenar su elevado nivel de contagios, entre las que figurarán pasar de 3 a 6 personas en las reuniones y elevar al 50 por ciento del aforo las celebraciones religiosas, en lugar de la limitación a 15 personas que rige hasta ahora.

En la misma comparecencia, el presidente ha anunciado que su Gobierno aprobará también el jueves la prórroga del cierre perimetral de la Comunidad, aunque no ha concretado el tiempo por el que se extenderá, a expensas del acuerdo entre Sanidad y las autonomías sobre las medidas que regirán en Navidad, en principio previsto para mañana.

Con esta decisión, Castilla y León estará cerrara perimetralmente durante el Puente de la Constitución y la Inmaculada, y a la vez las provincias de Segovia, Ávila, Salamanca y Burgos permanecerán cerradas respecto al resto de provincias de la Comunidad, aunque sí se permitirá la movilidad entre esos territorios, como ya ocurría esta semana entre Segovia y Ávila.

Mañueco ha comenzado su comparecencia ante el Parlamento autonómico con un llamamiento a seguir trabajando para responder a “futuras olas“, aunque ha defendido que ahora la Comunidad está “mejor preparada” para hacer frente a la covid, pese a la “fatiga pandémica” que observa.

En sus primeras palabras ante el Pleno, Mañueco ha lanzado mensajes de apoyo a las familias que han perdido seres queridos y a quienes sufren por la pérdida del empleo, las dificultades en negocios y empresas, a la vez que ha rendido un “justo homenaje a todos los profesionales que hacen que este país funcione”.

Al cerrar su discurso, antes de escuchar a los portavoces de la oposición, Mañueco ha apelado a la unidad de los partidos para responder a la pandemia del coronavirus y para “ofrecer a las personas de Castilla y León un futuro de ilusión, certeza y confianza“.

En este sentido, el presidente ha ofrecido su “mano abierta” para alcanzar acuerdos, aunque ha añadido que “si alguien no quiere, será por su exclusiva voluntad”.

Mañueco ha defendido el Estado de las Autonomías como fórmula válida para afrontar esta crisis, aunque ha pedido que funcione como un barco “con dos hélices”, en referencia al Gobierno central y los autonómico, que necesitan funcionar correctamente para que la embarcación “no dé vueltas”.

Para el presidente autonómico, el Estado debe asumir el papel de “director” y las comunidades autónomas el de “gestoras”, en el sentido de que la Administración central debe coordinar las políticas y las autonómicas ejecutarlas.