Alfonso Fernández Mañueco
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. EFE/ R. Garcia.

Reducir las listas de espera en los hospitales públicos de Castilla y León, que se han disparado durante la pandemia, es una de las demandas que desde los sindicatos médicos y las formaciones políticas han trasladado al nuevo Ejecutivo regional. La Comunidad tiene, en estos momentos, a 42. 574 pacientes en demora para ser operado, y el retraso medio a final de marzo estaba en 139 días. El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha fijado la meta de recortar ese dato en 21 días en seis meses, un reto «ambicioso, pero realista», ha asegurado.

Durante la toma de posesión de los cinco directores generales de la Consejería de Sanidad, Alfonso Fernández Mañueco ha retado al nuevo equipo a elaborar un «contundente» plan de choque que consiga recortar 21 días la demora en las listas de espera, en un plazo de seis meses. «Quiero un empujón para reducirlas. Un ambicioso plan de choque, eficaz. Sé que es ambicioso, pero realista», ha anunciado, Mañueco, quien también garantizado un cien por cien de presencialidad en Atención Primaria.

Esos son algunos de los objetivos que ha marcado el presidente de la Junta en materia de Sanidad para esta legislatura. Acompañado por los consejeros de la Presidencia, Jesús Julio Carnero, Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, el propio Alejandro Vázquez, y la delegada territorial de la Junta en Valladolid, Raquel Alonso, ha instado a que sigan reforzando y mejorando la sanidad pública regional, «que está reconocida entre las mejores de toda España».

Entre los objetivos, el presidente de la Junta se ha comprometido a garantizar la presencialidad al «cien por cien» en Atención Primaria, incrementar la capacidad de resolución en Atención Primaria, apostar por la mejora de la estabilidad de los profesionales sanitarios o «duplicar los fondos para investigación sanitaria». Además, ha tendido la mano a sindicatos, colegios, sociedades científicas, grupos parlamentarios e instituciones para lograr una «gran pacto» por la Sanidad y sacarla así «del debate político, del conflicto y la trifulca partidista».