El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, en rueda de prensa. / Agencias

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha sostenido este lunes, al ser preguntado por cómo será la próxima Navidad, que su gobierno está “tomando medidas duras, difíciles y complejas para poder salvar las Navidades”, no sólo desde el punto de vista comercial y económico, sino también en el ámbito “emocional”.

En una entrevista con la Cadena Cope, Mañueco ha considerado que la “adaptación” que están haciendo de las relaciones personales, con menos contacto para evitar los contagios, pueden limitar aspectos como los abrazos con los familiares, amigos y seres queridos, pero se ha mostrado convencido de que deben alcanzarse unas navidades “lo más cercanas” que se pueda.

Preguntado por la posibilidad de ordenar un confinamiento domiciliario en las próximas semanas, Mañueco ha reconocido que su Ejecutivo trabaja “para la peor de las hipótesis“, aunque ha argumentado que por el momento los expertos de la Comunidad no lo ven necesario, sino que es preciso analizar la eficacia de otras medidas ya tomadas como el toque de queda y el confinamiento perimetral.

En este sentido, ha confiado en que esta semana pueda estabilizarse la “ralentización de la curva” que comenzó a apreciarse en la pasada semana. “Semana a semana“, ha dicho en referencia a la doctrina futbolística del entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone.

Ha insistido en que el Gobierno llegó “tarde” a la primera ola y a la segunda, con un estado de alarma que incluye cuatro medidas, de las que dos habían sido aplicadas ya días antes por Castilla y León, en referencia al toque de queda y el confinamiento perimetral, por lo que ha afirmado que da la “sensación” de que existe “falta de coordinación“.

Preguntado también por una posible compensación económica a la hostelería por el cierre de la actividad ordenado en Castilla y León por la Junta, Mañueco ha dicho que “los porcentajes son siempre discutibles” y que la capacidad económica de las autonomías es “limitada”, por lo que ha pedido la ayuda del Gobierno central para asumir la parte más grande de este “plan de rescate” vinculado al turismo, que estaría dispuesto a complementar.