Mañueco: “duermo bien, tengo un vicepresidente que cree en España”

El presidente defiende el acuerdo con Cs tras las palabras de Igea sobre los pactos nacionales

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El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (d), junto al vicepresidente, Francisco Igea (i). / efe
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El presidente de la Junta de Castilla y León, el popular Alfonso Fernández Mañueco, aseguró que duerme bien por las noches ya que tiene un vicepresidente, Francisco Igea, de Cs, que cree en España y en los españoles y en la Democracia y ha tirado de ironía para preguntarse cómo dormirán los integrantes de Podemos tras pactar con el PSOE que sufrió “el mayor caso de corrupción de toda Europa”, en referencia expresa a la sentencia de los ERE conocida ayer.

De este modo respondió el presidente de la Junta en su cara a cara con el portavoz del Grupo Mixto, el procurador de Podemos-Equo, Pablo Fernández, respecto a las declaraciones de Igea la pasada semana en las que abogaba por “entregar”, según el procurador de la formación morada, el Gobierno regional en el marco de supuestos pactos en otros ámbitos.

Tras advertir de que la “carrera enloquecida” de Igea por “cambiar sillones” puede llevar al vicepresidente de la Junta a vender Castilla y León por 700 cabezas de ganado y por cien doncellas, Fernández comparó al presidente y al vicepresidente con los “Epi y Blas de la Meseta” y con “Rinconete y Cortadillo” por su relación de “amor sin sexo” fruto de una “imposición” del PP para, “como señores feudales”, seguir gobernando para que no se levantasen las alfombras tras 32 años de gobierno en la Comunidad Autónoma.

Aunque el procurador de Podemos-Equo retó a Mañueco a no referirse en su dúplica a palabras como bolivariano, bolcheviques o Andalucía, el presidente de la Junta no dejó pasar la ocasión para criticar el preacuerdo de Gobierno suscrito la pasada semana entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y parafrasear algunas de las críticas cruzadas entre ambos dirigentes de los partidos de izquierdas.

Mañueco situó a Iglesias, al que se refirió como el vicepresidente del futuro Gobierno de España, en el 5% de la “casta” que va a poder dormir “a pierna suelta” cuando fructifique un Ejecutivo conjunto que se va a sustentar, según auguró, con Otegi o con Rufián, a los que acusó a su vez de querer romper España.

El presidente cargó contra el “abrazo de amor fraterno” que se dieron Sánchez e Iglesias y, tras reiterar que no le gusta “nada”, auguró que supondrá una subida de impuestos, vaticinó una crisis económica y de empleo y se mostró convencido de que Castilla y León “pagará los platos rotos” a través de un nuevo modelo de financiación que no beneficiará los intereses de la Comunidad.

Por su parte, Fernández recomendó al presidente que no se escude en el futuro Gobierno de España para acusar al Ejecutivo conjunto de PP y Cs de “mentiroso” por incumplir de forma sistemática lo que firma, a lo que añadió que Castilla y León es el “ejemplo paradigmático” de la España vaciada que se muere.