El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. / efe
Publicidad

El presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, garantizó ayer la apuesta de su Gobierno por la defensa de la sanidad rural, y rechazó las críticas del PSOE en ese sentido, a cuyos dirigentes calificó de “apóstoles apocalípticos”. El también líder del PP de Castilla y León presidió en Carracedelo (León) el cuarenta aniversario de la constitución de la agrupación del partido en la comarca del Bierzo, actos que encabezó junto los presidentes provincial y comarcal, Juan Martínez Majo y Raúl Valcácel, respectivamente.

En su intervención ante los más de 400 asistentes al acto, el presidente de la Junta se comprometió “a mejorar” la sanidad rural, pero también la educación, para lo que reiteró que se mantendrán las escuelas con menos de tres niños. “También mantendremos las ayudas a las familias para conciliar y, en cuanto a la políticas de mayores, se combatirá la soledad, una de las lacras de la sociedad moderna”, señaló Mañueco, que se refirió igualmente a “la necesidad de mejorar la conexión a Internet”.

En clave electoral, lanzó un mensaje a sus compañeros de “esfuerzo de movilización” para “reconquistar” al votante de centro derecha en los comicios nacionales del 10 de noviembre.

“Podemos ganar esas elecciones y debemos hacerlo”, aseveró antes de asegurar que se ha abierto “una nueva etapa con el gobierno de coalición PP-Ciudadanos en Castilla y León para plantar los cimientos del futuro”.

Y añadió: “Hemos puesto en el diálogo social y en la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones, injusto profundamente, dos de nuestros principales objetivos”. El presidente autonómico apostó por “implicarse con la industria agroalimentaria y el sector servicios”, y recalcó que está convencido de que “la comarca del Bierzo, con el liderazgo del PP, va a salir adelante”.

Mañueco también se comprometió a plantear una alternativa al cierre de las minas de carbón, “no como los que las están cerrando”, y lanzó un mensaje de “esperanza” frente a los que “no han creído nunca en esta tierra”. El presidente de la Junta advirtió de que se ha llegado a unas nuevas elecciones porque Pedro Sánchez “no quiere ser presidente, solo quiere estar”.

Falso diálogo

En ese sentido, lamentó el “engaño” al que sometió a los ciudadanos con “el falso diálogo simulado con sus socios” cuando su pretensión era “repetir las elecciones para sacar más diputados”, pretensión que consideró “fallida” como demostrarán las urnas. Además, auguró una subida de impuestos si Sánchez es investido presidente, porque, advirtió, “gastar mucho sin crecimiento económico es la ruina de un país”. “Le tenemos que demostrar que así no se ganan las elecciones y le vamos a dar la espalda para estar de la mano de Pablo Casado”.

Ante el “hartazgo” que asume que tiene la ciudadanía ante los nuevos comicios, pidió recuperar la ilusión que tuvieron los fundadores del PP en El Bierzo cuando el 24 septiembre del 1979 lideraron un nuevo proyecto con Tomás González Cubero.