Miembros de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid se manifiesta este martes para exigir la reapertura de sus negocios en Castilla y León o, al menos, ayudas directas. EFE/ R. García

Los sectores más afectados por la pandemia se han echado a las calles de Valladolid este martes, liderados por la hostelería, para reclamar ayudas directas a los negocios, la prórroga de los ERTE y las prestaciones a autónomos y el retorno inmediato a la actividad, en una manifestación con 1.300 participantes según fuentes policiales. “¡Queremos trabajar!” ha sido el grito más escuchado durante el trayecto, en el que se ha protestado frente a la Diputación de Valladolid, el Ayuntamiento de la capital, la Delegación del Gobierno y finalmente frente a las Cortes de Castilla y León, instituciones a las que iba dirigida la pancarta inicial de la manifestación: “Sin ayudas nos arruinan”.

La presidenta de la Asociación Provincial de Hostelería de Valladolid, María José Hernández, ha denunciado ante los medios la situación “crítica” del sector, que “necesita medidas urgentes” para que se dejen de “expropiar negocios”. En una convocatoria que considera un “éxito” y cifra en un asistencia de “casi 5.000 personas”, Hernández ha reclamado que las administraciones ofrezcan una “hoja de ruta a seguir” y se establezca una fecha de reapertura de los negocios para realizar una “desescalada coherente y con viabilidad”. Sobre la posibilidad de retornar a la actividad por provincias dependiendo de la incidencia en cada zona, la representante de los hosteleros ha considerado que “lo más lógico” es que se realice de manera conjunta en toda la Comunidad.

Piden que se establezca una fecha de reapertura de los negocios para realizar una “desescalada coherente y con viabilidad”

En un comunicado leído durante las cuatro paradas del trayecto, los hosteleros han puesto como ejemplo a la Comunidad de Madrid liderada por su presidenta Isabel Díaz Ayuso, que ha buscado “el equilibrio entre la salud y la economía”, frente a la situación en Castilla y León, “al borde de la quiebra generalizada”. Además de una mayoritaria presencia de hosteleros de Valladolid y de otras provincias, también han protestado otros sectores como el del ocio nocturno, el espectáculo, las casas de apuestas y salas de juego, las agencias de viajes, los autónomos o las academias de danza.

El responsable del bar salmantino Bon Lio, Santiago Romero, ha exigido en declaraciones a EFE que las administraciones solucionen la situación de los autónomos, pues tienen que pagar “los mismos impuestos”, alquileres, seguridad social de trabajadores a su cargo y otros gastos “sin recibir ninguna ayuda“. “Estamos ahogados. Es posible que tenga que cerrar, pero yo sigo en la lucha porque si cierro, ¿dónde trabajo?”, ha lamentado el trabajador autónomo, uno de los portadores de la pancarta con el lema ‘Tengo familia y muchas facturas, yo también como’.

La secretaria de la Asociación de Agencias de Viajes de Valladolid (AVAV), Mar Díaz, ha relatado a EFE la situación “caótica” de su sector, doblemente perjudicado por el cese de actividad en marzo y por las cancelaciones de las actividades programadas “desde octubre y noviembre de 2019”. Ha explicado que han tenido que cancelar y devolver el dinero a clientes de bodas, viajes grupales o congresos, pero no han recibido aún lo que pagaron a las compañías aéreas, situación que asegura que se ha agravado más con el cierre perimetral de Castilla y León, lo que ha provocado que negocios como el suyo, Viajes Gran Bahía, estén planteando el cierre tras 28 años trabajando en el sector.

Entre los manifestantes se han visto pancartas como ‘Una nación de ovejas engendra un Gobierno de lobos’, ‘Con nuestro trabajo no se juega’, ‘Presos de vuestras peleas políticas’, ‘No somos el problema, somos la solución‘, o diferentes esquelas premonitorias sobre la destrucción del sector hostelero.