Mañueco y Garcia Gallardo
El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (d) y el vicepresidente de la Junta, Juan García-Gallardo. EFE/R. GARCIA

La Junta de Castilla y León ultima una reforma del Código Ético y de Austeridad de los Altos Cargos que prevé acabar con la prohibición de recibir regalos que sean «muestras de cortesía habitual» como consecuencia de su cargo, que fue establecida en la anterior legislatura por el Gobierno de coalición formado por el PP y Cs, con este último partido con las competencias en esta materia.

Ahora, con el consejero de la Presidencia, Jesús Julio Carnero (PP), al cargo de esta materia y con Vox como socio de gobierno, el Comité de Ética Pública -integrada por él mismo y varios catedráticos y profesores universitarios- acaba de aprobar en su última reunión una propuesta de modificación con la que pretenden dar una «redacción más actualizada», en la línea de «otros códigos éticos autonómicos», a los apartados referidos a la recepción de regalos de cortesía.

Así figura en el acta de la reunión, al que ha tenido acceso EFE, donde la Junta vincula esta modificación con la previsión introducida en el Estatuto de los Altos Cargos de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, ya que establece la «necesaria actualización del Código Ético al menos al inicio de la legislatura».

Esta propuesta de modificación fue aprobada en la misma reunión en la que la Comisión de Ética Pública archivó sendas denuncias del exvicepresidente de la Junta y actual procurador de Cs, Francisco Igea, para que esta instancia analizara si el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (PP), y el vicepresidente, Juan García-Gallardo (Vox), habían incumplido el código ético con sus respectivos viajes a París para ver la última final de la Liga de Campeones y para asistir a una corrida de toros a Roa de Duero (Burgos).

El código actualmente vigente establece que los altos cargos no podrán aceptar, en consideración de su cargo, ningún tipo de regalo ni beneficio, mientra que si fueran de valor «residual» podrían engrosar el patrimonio de la Administración autonómico, mientras que tienen que renunciar a invitaciones, comidas o entradas que no estén incluidas en la agenda pública del alto cargo, que era precisamente lo que Igea cuestionaba en el caso de Mañueco y Gallardo.

Con la redacción propuesta, que ahora deberá pasar por el filtro del Consejo de Gobierno de la Junta para su definitivo envío a las Cortes de Castilla y León, el Ejecutivo autonómico pretende exceptuar las «muestras de cortesía habitual», lo que ha sido criticado por el promotor de la redacción actual cuando era vicepresidente y consejero de Transparencia en la anterior legislatura, Francisco Igea.

En su perfil de la red social Twitter ha vinculado esta modificación con las «prisas» por romper con Cs en la anterior legislatura y ha ironizado: «Vuelven los jamones, las cenas y los palcos. Vuelve la ‘cortesía’. Las urgencias de expulsar a Cs y cambiarlo por la moral de Vox».

En la misma modificación, la Junta pretende modificar también la forma en que los altos cargos se adhieren al propio Código Ético y de Austeridad.