Las estaciones de servicio estudian un paro al quedar excluidas de las ayudas

Las actuales restricciones de movilidad están provocando importantes bajadas de facturación que afectan de manera desigual al sector

Los empresarios de estaciones de servicio estudian un paro tras verse excluidos de las ayudas del Estado frente a la Covid-19 de 7.000 millones, lo que se agrava en Castilla y León con su exclusión expresa de las ayudas al comercio minorista. El portavoz de la asociación de vendedores de combustible al por menor de Castilla y León, Rafael Pizarro, ha explicado este domingo a Efe que la decisión no está tomada porque aún mantienen conversaciones con el Ministerio de Fomento.

No entienden que se les margine de las ayudas cuando les obligaron a mantener 12.000 puntos de venta abiertos durante el primer confinamiento. “Obligaron a mantener todas las estaciones de servicio abiertas, cuando en caso de huelga los servicios mínimos se fijan entre el 25 y el 30% y el país no se para”, ha recordado Pizarro.

Las actuales restricciones de movilidad también están provocando importantes bajadas de facturación que afectan de manera desigual al sector, desde en torno “al 40% de reducción en gasolineras urbanas al 80% de las que están en las grandes rutas e incluso mayores en las próximas a límites autonómicos”, ha añadido.

Pizarro ha recordado que ya quedaron excluidos expresamente de las ayudas de la Junta de Castilla y León al comercio minorista, algo que considera “especialmente injusto” porque la asociación que agrupa a estos empresarios en esta comunidad autónoma había donado todos sus fondos de reserva, unos 127.000 euros, a Sacyl, Cáritas, residencias y Guardia Civil, durante los primeros meses de pandemia.

Pocas estaciones de servicio han cerrado hasta ahora al tratarse de negocios familiares con mucha capacidad para “apretarse el cinturón”, aunque cree que la pérdida de puestos de trabajo será importante cuando finalicen los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), una fórmula a la que se han acogido muchas empresas del sector.

Por último, ha insistido en que muchos de esos empleos se encuentran en zonas rurales, donde están la mayor parte de gasolineras, lo que puede aumentar el problema de la despoblación.