Intervención de Carlos Fernández Carriedo, ayer en las Cortes de Castilla y León.
Intervención de Carlos Fernández Carriedo, ayer en las Cortes de Castilla y León. / Miriam Chacón

Las Cortes de Castilla y León han aprobado este miércoles la Ley de Rebajas Tributarias en esta Comunidad, que afecta al primer tramo autonómico del IRPF, además de incorporar bajadas de tasas y bonificaciones, e incluye la supresión del impuesto autonómico sobre la eliminación de residuos en vertederos, para no colisionar con el creado a nivel nacional.
El texto legal, presentado en las Cortes por el consejero de Economía y Hacienda de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, se ha aprobado con los votos a favor de PP y Vox y la abstención del resto de la Cámara -PSOE, UPL-Soria Ya, UP, Cs y XAV-.

El consejero de Economía y Hacienda ha defendido la necesidad de bajar impuestos ante el «agravamiento» de las perspectivas económicas y ha avanzado que la Junta impulsará nuevas medidas de rebajas impositivas en esta legislatura. «En Castilla y León hemos demostrado que sabemos compatibilizar bajos impuestos con mejores servicios públicos, con un menor endeudamiento y con una menor tasa de paro que la media española», ha argumentado el también portavoz de la Junta, que ha destacado que este proyecto impulsa la bajada de siete impuestos y la supresión y eliminación de otras.

 

Las rebajas tributarias

En su intervención, el consejero de Economía y Hacienda ha defendido la bondad de reducir y suprimir estos impuestos para ofrecer alivio a la renta disponible de las familias y favorecer la actividad económica y el mantenimiento y la creación de empleo, y ha cifrado en 36 millones de euros los que dejarán de ingresar las arcas autonómicas al año.

El consejero ha asegurado que la modificación del IRPF deja a la Comunidad como la segunda autonomía con el tipo más bajo, al pasar del 9,5% al 9%, lo que supondrá para cada contribuyente unos 35 euros de diferencia respecto al año anterior. Sobre la recaudación de este tributo, Carriedo ha detallado que serán unos 20 millones de euros los que dejarán de ingresar las arcas autonómicas cada año y que la Junta confía en que puedan acabar aliviando la inflación y fomenten el consumo por parte de los ciudadanos.
En cuanto al futuro de los tributos autonómicos que actualmente tiene implantados la Junta de Castilla y León, este proyecto de ley suprime el referido a la eliminación de residuos en vertederos, por el que la Administración recaudaba unos 8 millones de euros, mientras que mantendrá el que grava la afección medioambiental, que aporta unos 60 millones al año.

Las restantes modificaciones que incluye esta ley incluyen medidas de apoyo a la natalidad, como el incremento de las cuantías deducibles por nacimiento o adopción cuando el contribuyente resida en un municipio de menos de 5.000 habitantes -1.420 euros por el primer hijo-, y otros de apoyo al emprendimiento. El resto de incentivos se destinan a facilitar el relevo intergeneracional en las explotaciones agrarias, la eliminación de las tasas de licencia de caza y pesca en el medio rural, y la bonificación de la tasa en materia de transporte por carretera y por la prestación de servicios veterinarios. Además se ha establecido una exención temporal de la tasa por acreditación de competencias profesionales, de la tasa de expedición de certificados de profesionalidad y la rebaja de las cuotas y simplificación de los tramos de valor de la inversión de las tasas en materia de industria, por inscripción de establecimientos industriales y control de industrias.