La atención a dependientes en la región es “ejemplar”, según Alonso

El ministro de Sanidad asegura que Castilla y León es una de las comunidades con “menos lista de espera” en esta materia y con más prestaciones reconocidas

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El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, señaló ayer en Valladolid que Castilla y León es una “comunidad ejemplar” en la atención a personas dependientes y subrayó que se trata de una de las regiones “con menos listas de espera” y “con más prestaciones reconocidas”.

Así lo aseguró durante su estancia en la capital vallisoletana para visitar el hospital Río Hortega y el centro de fisioterapia de Aspaym, donde recordó la partida de 104 millones de euros que el Ejecutivo central habilitará para “garantizar un nivel mínimo” a las comunidades a la hora de asumir la incorporación de los dependientes moderados al sistema de prestaciones.

En el centro hospitalario vallisoletano, al que reconoció conocer “por circunstancias familiares” y del que dio fe de su “atención espectacular” a los pacientes, participó en un acto de apoyo al trabajo de las personas con discapacidad en la Sanidad pública, donde afirmó que “tienen la misma o mejor capacidad que cualquier otro ciudadano para ser profesional de la Sanidad”.

El ministro destacó la “fuerza de voluntad, lucha constante y superación” de estos jóvenes que aprobaron y obtuvieron su plaza, al tiempo que animó a “seguir su ejemplo”. Además, se mostró confiado en que se consolide la tendencia al alza en la incorporación a la formación sanitaria especializada y señaló que sólo en la última convocatoria se adjudicaron 119 plazas para profesionales de “gran mérito” que es “preciso reconocer”.

Posteriormente, y acompañado de los consejeros de Sanidad y Familia e Igualdad de Oportunidades, Antonio María Sáez Aguado y Alicia García, respectivamente, Alonso acudió al centro de Fisioterapia de Aspaym Castilla y León, el que definió como referencia de las “ideas del futuro desarrollo” del Sistema Nacional de Salud y como un ejemplo que se “tiene que exportar” como enfoque de futuro para la mejora de la calidad de vida de las personas.

En dicho centro, Alonso inauguró la Unidad de Prevención en Discapacidad y Dependencia, unas instalaciones en las que se atiende a usuarios con dolencias físicas y patologías para prevenir que en el futuro se desencadene una discapacidad, y que el ministro puso como referencia nacional para lograr el objetivo de la mejora de la calidad de vida de las personas que tienen una discapacidad pero también desde la perspectiva de la prevención.

En este contexto, destacó la “profesionalidad” desde la que esta iniciativa de la sociedad civil organizada atiende a las personas y añadió que “todo gira en torno a lo que le ocurre al paciente”, algo que considera que es el “gran reto” que el Ministerio intenta implantar con estrategias como la de la integración sociosanitaria o el abordaje de la cronicidad, con las que quiere impulsar la renovación del Sistema Nacional de Salud.

Asimismo, Alfonso Alonso señaló que lo más importante es que se pretende ayudar a las personas, pero también destacó el hecho de que estos centros se establezcan en torno a la generación de conocimiento, en conexión con la universidad, con el uso de la investigación de manera aplicada y con la transferencia del conocimiento de forma “casi inmediata”. Por estos motivos, cree que debe ser una “referencia nacional” y se debe “exportar”.

Por su parte, el consejero de Sanidad expresó el compromiso de la Junta de mantener el apoyo a este centro y a otras actividades de Aspaym y, en general, a la discapacidad y puso como ejemplo de espacio sociosanitario este centro vallisoletano. Además, mostró su confianza en que esta asociación va “por delante” de las administraciones no sólo formulando las necesidades, sino con la generación de servicios como éste “que no siempre se dan con suficiente agilidad” desde el sistema público.

Por su parte, la consejera de Familia destacó la importancia de la prevención y promoción de la autonomía en la que trabaja la Unidad, la calidad con la que lo hace y la “optimización” de recursos.

La Unidad inaugurada ayer, que en la actualidad trata a unas 60 personas, pretende atender todo tipo de trastornos de la función músculo-esquelética como la artrosis, problemas circulatorios, osteoporosis, artritis, patologías de raquis y discales, entre otras.