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Viñas de la Ribera del Duero. / EL ADELANTADO
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La Denominación de Origen Ribera del Duero ha dado por cerrada su vendimia de 2020 con más de 123 millones de kilos de uva recogida, a falta de realizar el balance definitivo, según recoge la página web del Consejo Regulador ribereño.

De esta manera, la campaña de 2020 se convierte en la tercera más productiva de la historia de este marchamo de calidad vitivinícola, situándose solo por detrás de la de 2016, cuando se recogieron más de 133 millones de kilos de uva, y la de 2018, cuando se superaron los 125,4 millones de kilos.

Como es habitual, la inmensa mayoría del fruto recogido corresponde a las variedades tintas, especialmente a Tempranillo o Tinta del País, correspondiendo apenas un 1,3% de la producción a las variedades blancas, sobre todo a la de Albillo Mayor con la que desde la campaña pasada se elaboran los vinos blancos amparados por este sello de calidad.

Respecto a la vendimia, fuentes del órgano gestor ribereño han indicado a la Agencia EFE que ha sido una campaña extraña y especialmente larga, dilatada en el tiempo en buena medida influida por una meteorología cambiante.

En concreto, la recogida de la uva comenzó el 10 de septiembre. Sin embargo, apenas dos semanas después se vio interrumpida por fuertes precipitaciones que en algunas zonas alcanzaron los 60 litros por metro cuadrado al día.

Cuando los trabajos se retomaron, se han llevado a cabo con interrupciones por la aparición de precipitaciones.

En cualquier caso, la lluvia se ha alternado con fuertes rachas de viento que han permitido que la planta se airease y se secara la humedad. Además, el proceso de maduración interrumpido se ha reanundado de forma espontánea. El resultado es que el fruto ha entrado en bodega en muy buen estado sanitario y punto de madurez.

Las primeras catas realizadas con las elaboraciones realizadas con esta cosecha, apuntan a vinos jóvenes frescos, con gran carga de color y de aromas. Asimismo, apuntan a que serán grandes vinos de guarda.

En relación con la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, su influencia ha sido mínima en la campaña de recogida de la uva en la Ribera del Duero.

No obstante, para facilitar al máximo el control de la pandemia, el Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero ha colaborado con la campaña puesta en marcha por la Junta de Castilla y León para facilitar el acceso a las pruebas de control realizadas a los temporeros llegados desde otras zonas de salud.

En este sentido, desde este organismo se ha indicado que se ha reducido el número de vendimiadores que tradicionalmente se emplean en estas labores ya que se ha optado por incrementar la cifra de vendimiadores locales, evitándose al máximo las contrataciones foráneas.

También se ha notado un incremento de la vendimia mecánica, que en 2020 ha alcanzado el 26% de la superficie, cuando en temporadas anteriores se quedaba en torno al 18%.

En total, han sido 234 las pruebas PCR realizadas en los puntos habilitados por el Consejo Regulador para vendimiadores temporales llegados desde otras zonas de salud y con contrato laboral activo.

De ellos, tan solo cuatro han resultado positivos y ninguno de ellos ha habido que derivarlo al hospital de campaña habilitado, a modo de arca de Noé, en el recinto ferial permanente de Aranda de Duero (Burgos).

Estas bajas cifras, han señalado desde el Consejo Regulador, obedecen a que la mayor parte de los implicados en la vendimia en la Ribera del Duero ya habían tomado medidas tanto para realizar controles previos a los trabajadores en la recogida de la uva como para confinar a quienes lo necesitaran, por lo que no ha sido necesario recurrir a los recursos ofertados.