Comparecencia del director general de Trabajo para informar sobre los accidentes de trabajo
De la Parte se reunió ayer con patronal y sindicatos en la Comisión de Seguimiento de la Inspección de Trabajo. / Leticia Pérez

Un 55 por ciento de las visitas totales de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Castilla y León tendrá en 2024 a la seguridad frente a los riesgos laborales como materia protagonista. El 45 por ciento restante se dedicará al control de las Relaciones Laborales y el Empleo facilitando así la “dinámica empresarial”.

El director general de Trabajo y Prevención de Riesgos, Fernando de la Parte, se reunió ayer con la patronal y los sindicatos, dentro del Diálogo Social, en la Comisión de Seguimiento de las actuaciones de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en Castilla y León.

La consejería considera “fundamental” la coordinación de las actuaciones de la inspección con los órganos técnicos de seguridad de la consejería, dentro de la estrategia de seguridad, salud y bienestar que cuenta con 100 actuaciones. En este sentido, las mismas fuentes recalcaron que, por segundo año consecutivo, se orientan las inspecciones a la prevención de riesgos.

Fuentes del departamento que dirige Mariano Veganzones destacaron el incremento de visitas de asesoramiento y revisión de las condiciones de trabajo en el sector de la construcción, por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que pretende “reducir, aún más, la siniestralidad en este sector y evitar los accidentes de trabajo”. “El sector de la construcción es el sector con mayor peligrosidad”, indicaron. Las campañas para investigar accidentes de trabajo y prevenir riesgos futuros también se elevarán.

La Consejería de Industria, Comercio y Empleo quiere seguir reduciendo la gravedad de la siniestralidad laboral que en este año 2023 ha disminuido un 14 por ciento en accidentes graves y un 38 por ciento los mortales.

Reducir los costes derivados de los accidentes de trabajo supone para la Junta un ‘hándicap' para la productividad y futuro de las empresas sobre los que la Consejería “está muy mentalizada”. “Reducir la accidentabilidad supondrá mejorar la competitividad de las empresas y beneficiar tanto a empresarios como a trabajadores”, indicaron.

Las visitas de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social “ayudarán a conseguir este propósito en 2024 de forma coordinada con los recursos técnicos” de la consejería. En este sentido, remarcaron que “la apuesta por nuevas políticas de crecimiento económico centrado en las mejoras de seguridad en el trabajo son objetivo prioritario de la Consejería”.

Esta planificación, agregaron, tiene por objeto la “concienciación de la importancia que para la productividad tiene la prevención de riesgos y evitar el absentismo laboral”. Esta concienciación tiene por objeto igualmente “evitar procedimientos sancionadores gravosos para las empresas y para los recursos públicos”.