Extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor.

La llegada de inmigrantes regulares a Castilla y León sigue batiendo cifras récord, no para de crecer durante el último lustro y ya supera con creces las 200.000 personas. Los datos publicados hace unos días por la Secretaría de Estado de Migraciones lo atestiguan, ya que a 31 de diciembre de 2022, había en la Comunidad, 205.908 inmigrantes con ‘papeles’, lo que supone 9.260 más que en las mismas fechas de 2021.

La crisis financiera e inmobiliaria de 2008 provocó un receso en estos datos y el último recorte se registró entre finales de 2015 y el cierre de 2016, cuando el colectivo pasó de 172.928 personas a 172.391, para iniciar desde entonces una escalada imparable, con 176.197 en el 31 de diciembre de 2017; 179.490 el mismo día de 2018; 186.232 en 2019 por las mismas fechas; 190.851 en 2020; 196.648 en 2021; y 205.908 en el término de 2022, con un inicio del año 2023 de nuevo en cifras récord de extranjeros en la Comunidad.

El Observatorio Permanente de la Inmigración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones precisa que el total de inmigrantes se elevó en la Comunidad, el último año, un 4,7 por ciento. En concreto, los extranjeros con autorización sumaron 66.355 personas, con un crecimiento del 11,7 por ciento. El estudio precisa que la mayor parte de inmigrantes había nacido en el extranjero, 189.652, que se elevaron un 5,4 por ciento; mientras que 16.256 había nacido en España, con un descenso del 2,3 por ciento en comparación al año anterior.

Por lo que se refiere a las nacionalidad con más peso, en el caso de los foráneos con certificado de registro, destacan los rumanos y los búlgaros, con 45.806 y 34.614 individuos contabilizados a 31 de diciembre de 2022, respectivamente. Asimismo, el tercer grupo por peso es el de los vecinos portugueses, con 19.853; el cuarto el de los italianos, con 5.500; y el quinto los franceses, con 3.950.

Un análisis territorial pone de relieve que los inmigrantes se elevaron en todas las provincias de Castilla y León. El mayor aumento relativo se produjo en Soria, un 6,1 por ciento hasta los 10.738.