Pleno de las Cortes de Castilla y León
El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo. / Miriam Chacón

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha firmado un préstamo de 25 millones con la Junta de Castilla y León a través del Instituto de Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICECyL), ente adscrito a la Consejería de Economía y Hacienda, para apoyar a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y empresas de mediana capitalización (mid-caps) en la región.

En un comunicado, el BEI ha explicado que con ello el Instituto de Competitividad “podrá financiar proyectos de este segmento empresarial ubicados mayoritariamente en Castilla y León, con foco en el impulso de la competitividad, el fomento de políticas regionales de economía circular, la creación de empleo y la retención de capital humano”.

Este préstamo es el primer tramo de un crédito aprobado por el BEI a la Junta de Castilla y León por cincuenta millones.

Y se destinará a financiar proyectos promovidos por pymes y mid-caps mediante préstamos participativos que podrán canalizarse a través de la sociedad participada ADE Capital Sodical SCR, o de préstamos ordinarios que podrán efectuarse de forma directa.

El apoyo del BEI permitirá además “facilitar las inversiones de un segmento empresarial clave para el crecimiento económico en la región, con foco en varios sectores, principalmente en industria y comercio”.

Ese crédito ayuda a las pymes y mid-caps en un contexto en el que tienen que abordar dificultades de inversión como consecuencia de las presiones inflacionistas y las subidas de tipos de interés, entre otras cuestiones.

La mayor parte de las actuaciones serán en la autonomía castellanoleonesa, que figura entre las regiones consideradas en transición por la UE, una vez que su producto interior bruto per cápita se encuentra entre el 75% y el 100% del promedio de la Unión Europea.

El BEI ha recordado la amplia colaboración con la Junta a través del ICECyL, con una línea de crédito firmada entre 2019 y 2023 que benefició a 51 compañías, movilizó una inversión privada de 310 millones y se crearon unos 1.900 puestos de trabajo directos, manteniendo unos 14.300 empleos.