La Junta ultima el protocolo para vigilar las cuarentenas

Puente califica de "positiva" la reunión entre los alcaldes de Valladolid, León y Salamanca con la Junta

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, durante una intervención.
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La Junta de Castilla y León anunció ayer a los alcaldes de León, Valladolid y Salamanca que espera tener el jueves el protocolo que dará amparo legal a las respectivas policías locales para extremar la vigilancia sobre personas que se salten la cuarentena a la que están obligadas por dar positivo o esperar una prueba de confirmación.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, explicó a la salida de la reunión con el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, y la consejera de Sanidad, Verónica Casado, que ese es el principal cambio que introdujo el Ejecutivo autonómico de cara al futuro próximo de las medidas restrictivas que seguirán al menos una semana más para frenar los contagios, más abundantes en el Área de Salud Este de Valladolid que en el Oeste, donde hay una “pequeña tendencia a la mejoría”.

En declaraciones a los periodistas, Puente calificó de “positiva” la reunión y, aunque lamentó que tendía que haberse producido “hace 20 días”, valoró que el vicepresidente haya reconocido que la comunicación tenía que haberse producido antes. “Nunca es tarde si la dicha es buena, más vale tarde que nunca”, resumió.

Preguntado por si la Junta planteó al Ayuntamiento otras medidas más drásticas, como el confinamiento de la ciudad, Puente ha asegurado que “se habla de todas las posibilidades”, pero ha valorado que en el momento actual “ni en el ánimo de la Junta”, ni en el suyo “está en ir mas allá”, sino que consideran que con las medidas actuales pueden conseguir “evitar que la curva se nos dispare”.

En este sentido, lanzó un mensaje de llamamiento a la responsabilidad individual para cumplir con las medidas preventivas de la higiene de manos, la distancia social y el uso de mascarilla como claves para frenar la pandemia.

Igualmente, cuestionado por si estos resultados podían considerarse como una tregua o una declaración de paz en sus relaciones con la Junta y en concreto con el vicepresidente, con quien ha mantenido encendidas disputas durante meses, Puente consideró que eso son “etiquetas” y ofreció que “cada uno ponga la que quiera”, pero se ha quedado con la parte positiva de recuperar la “fluidez” en las relaciones.

Sobre las medidas aplicadas, con una estricta limitación de aforos y también para reuniones de más de 10 personas, que están prohibidas tanto en el ámbito público como privado, Puente ha dicho que, por lo que le han trasladado los representantes de la Junta, “básicamente se van a mantener sin grandes novedades”.

Únicamente se ha referido a la vigilancia de las personas que se están saltando la cuarentena a la que están obligadas, por lo que las ha acusado de no estar siendo responsables y de convertirse en “vector de contagio” para el resto de ciudadanos.

Ha insistido en que la reunión ha transcurrido de forma “bastante tranquila” y apostilló que a Igea “le honra” haber reconocido que “no han estado acertados” al no hablar con el Ayuntamiento “en un primer momento”.

Por esta razón, Puente se mostró partidario de “mirar para adelante e intentar que este desencuentro por esa falta de información y de respeto con la institución no se vuelvan a producir y el diálogo presida las relaciones”.