El consejero de la Presidencia Ángel Ibáñez, en una rueda de prensa. / EUROPA PRESS

La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha este lunes el I Plan de Igualdad para las empleadas y empleados de la Administración, por el que se trata de garantizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, así como una “cultura de equilibrio“, centrada en la promoción, el fortalecimiento y el desarrollo de la igualdad de trato y de oportunidades “sin ningún tipo de discriminación ni valoración sexista”.

Así lo han anunciado el consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez, y la directora general de Función Pública, Paloma Rivero, durante la presentación en rueda de prensa del proyecto. Tal y como ha explicado el consejero de la Presidencia, la elaboración del plan “ha sido posible gracias al consenso y el diálogo”, en el que han participado las organizaciones sindicales, y con el “enorme trabajo” que ha arrojado el Diagnóstico de Igualdad.

Del diagnóstico se han extraído datos relevantes como que son las mujeres quienes mayoritariamente solicitan excedencias o reducciones de jornada para poder compaginarlas con labores de cuidado de ámbito familiar. Este hecho está “aún lejos” de ser el ideal, puesto que las mujeres representan un 9 de cada 10 solicitantes, según ha señalado el consejero de la Presidencia.

En este sentido, Ibáñez ha destacado que el plan tratará de fijar “una cultura de equilibrio, una cultura que respete y garantice el acceso equitativo a la estructura de nuestra Organización, a sus puestos y funciones, sin ningún tipo de discriminación ni valoración sexista”.

Asimismo, ha explicado el consejero, que se trata de minimizar en el seno de la Administración Pública la barrera cultural que “aun separa a los sexos”. “Este es uno de los firmes compromisos de nuestro Gobierno Autonómico, y la aplicación de este Plan persigue ese fin. Por ello, con la firme convicción del avance que significa la aprobación del I Plan de Igualdad de la Administración de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, habrá que trabajar para que su traslado al desarrollo de políticas públicas y estructuras organizativas permitan que la prestación de unos servicios públicos de calidad se haga en condiciones de equidad para todas las personas que trabajan en ellos”.

El Plan se sustenta en tres pilares fundamentales como son el económico, el social y el personal y se desgrana a través de 8 ejes principales: aplicación transversal de la perspectiva de género; acceso al empleo público; igualdad en las condiciones de trabajo y en el desarrollo de la carrera profesional; ordenación del tiempo de trabajo, corresponsabilidad y conciliación de la vida personal, familiar y laboral; salud laboral y prevención de riesgos laborales desde la perspectiva de género; atención a situaciones necesitadas de especial protección; formación en igualdad, información y sensibilización; y retribuciones.

La Junta de Castilla y León ha asegurado en un comunicado de prensa que el plan se ha convertido “en un hito para la Comunidad“, pues presenta importantes novedades en su elaboración, ya que se acoge “de forma novedosa” al nuevo y reciente marco normativo de ámbito europeo, estatal, autonómico, provincial y local en la materia.

El texto, que ha sido aprobado por la Mesa General de Función Pública el pasado viernes, y que cuenta con la unanimidad de la comisión y las organizaciones sindicales, será elevado la próxima semana a Acuerdo de Consejo de Gobierno, para posteriormente publicarse en el Boletín Oficial de Castilla y León.

Finalmente, el consejero ha hecho hincapié en la importancia de reforzar la igualdad efectiva entre todas las personas que componen la Administración, en concreto entre las 61.578 mujeres y 24.293 hombres que tienen “la enorme responsabilidad de velar por la buena prestación de los servicios en la Comunidad”, reza el comunicado.