La Junta pagará 2,1 millones en ayudas a 88 viticultores

La Consejería explica que con este pago 168 viticultores de Castilla y León habrán recibido un total de 2,8 millones

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha autorizado ya el pago de ayudas a la reestructuración y reconversión de viñedos por un importe de 2,1 millones de euros a 88 viticultores, mayoritariamente de las provincias de Burgos y Valladolid, en ayudas para la reimplantación, reconversión varietal y mejora de las técnicas de gestión de 452 hectáreas de viñedos.

A través de un comunicado, la Consejería ha explicado que con este pago se completa el ejercicio financiero 2020 en el que 168 viticultores de Castilla y León habrán recibido un total de 2,8 millones de euros correspondientes a actuaciones ejecutadas por los beneficiarios hasta el 31 de julio.

La finalidad de estas ayudas es aumentar la competitividad de los productores vitivinícolas, incentivando la adaptación de la producción vitivinícola a la demanda del mercado mediante la reestructuración de la explotación vitícola a través de la reconversión varietal, la reimplantación de viñedos, y las mejoras de las técnicas de gestión del viñedo, con el fin de mejorar la calidad de los vinos.

Los beneficiarios de estas ayudas son los viticultores y futuros viticultores, cuyos viñedos se destinen a la producción de uva para vinificación, que cumplen con la normativa vigente, que tienen la parcela autorizada e inscrita en la sección vitícola del Registro de Explotaciones Agrícolas de Castilla y León, y que tienen una solicitud de ayuda de reestructuración y reconversión de viñedo en la Comunidad aprobada por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural.

Los viticultores acogidos a esta ayuda deben cumplir una serie de requisitos, entre los que figura por ejemplo el de ejecutar las acciones aprobadas en su solicitud en los plazos en que se haya comprometido y comunicar el inicio y la finalización de la ejecución de las acciones en los plazos establecidos en la solicitud aprobada.

Para el Ejecutivo autonómico, el sector vitivinícola es un “pilar básico, económica y socialmente, por su pujanza en los mercados, por su dinamismo y por su importante proyección de futuro”.

Factura más de 1.000 millones de euros anualmente y exporta por valor de 215 millones, además de emplear a 19.000 personas (casi 15.500 viticultores y 650 bodegas con 3.300 puestos directos).