La Fundación Iker Casillas y Cruz Roja Castilla y León se han unido para llevar a cabo acciones de reforestación en las zonas afectadas por el incendio que se declaró el pasado 14 de agosto entre los municipios abulenses de Navalacruz y Cepeda de la Mora, cuyas llamas han arrasado en torno a 22.000 hectáreas, y en cuyas labores de extinción participó el propio Casillas como voluntario.

Estas actuaciones se llevarán a cabo “una vez se den las condiciones para ello”, según han informado ambas entidades en nota de prensa, ante de destacar que esta acciones también “contribuirán” a “compensar las emisiones de dióxido de carbono en el marco del Proyecto ‘CO(mpensa)2’ de absorción de CO2 de Cruz Roja”.

Según la ONG, en futuras acciones de reforestación pretende “implicar” a miembros de la Fundación Iker Casillas, a la población y al tejido social del municipio y de la provincia de Ávila, así como a todas las administraciones.

El presidente de la Fundación, el exguardameta Iker Casillas, que tiene una casa en esta localidad abulense de la que procede su familia y de la que es Hijo Predilecto, ha señalado que el incendio de Navalacruz hace “tomar conciencia de la importancia de cuidar el medioambiente para que catástrofes como esta no vuelvan a suceder”.

Por ello, invita a través de un comunicado enviado en vídeo a “apoyar el Plan ‘CO(mpensa)2’ de Cruz Roja, mediante el que se van a llevar a cabo acciones de reforestación de espacios naturales de las zonas afectadas y de sensibilización medioambiental”.

La Fundación Iker Casillas y Cruz Roja se emplazan a “localizar un terreno” que sea del Ayuntamiento de Navalacruz, de la Diputación de Ávila o de la Junta de Castilla y León para “poder reforestar con especies autóctonas”.

El objetivo de este proyecto es “contrarrestar las emisiones de dióxido de carbono y gases de efecto invernadero que Cruz Roja genera durante su actividad”, ha explicado en nota de prensa Eva María Fernández Rodríguez, Coordinadora de Cruz Roja Española en Castilla y León.

Y todo ello, a través de la reforestación de espacios y entornos naturales, mediante “el aprovechamiento de la capacidad fotosintética de las plantas para absorber el CO2 de la atmósfera, haciendo que se reduzca así la concentración de esos gases en el aire”.

Así, Cruz Roja “dará continuidad a las actuaciones de reforestación que llevará a cabo este año“, tras el convenio suscrito el pasado 19 de agosto con la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León para realizar un proyecto de Repoblación Forestal, creando un sumidero de carbono en parcelas de titularidad autonómica, ubicadas en la provincia de Valladolid.

La implantación del Proyecto ‘CO(mpensa)2’ será progresiva a lo largo de los próximos nueve años, centrada en proyectos “sencillos y básicos de reforestación bajo unas claves comunes”.

Dichas claves son: la utilización de plantas autóctonas; la potenciación del cambio de usos de suelo para la creación de superficie forestal; la permanencia de un mínimo de 30 años para poder medir las absorciones producidas, y pode contar con un Plan de Gestión que establezca cada cinco años el seguimiento, desde la puesta en marcha del proyecto.