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Más de tres meses después de que la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 llevara a España a vivir una situación de excepcionalidad única en su historia, con la declaración por parte del Gobierno del estado de alarma, más un confinamiento de la población que frenó prácticamente en seco la economía del país, Castilla y León dio un paso adelante con la firma del Pacto por la Reconstrucción por parte de los representantes de los partidos políticos que representan más de 97 por ciento del arco parlamentario de la Comunidad.

Solamente el procurador de la Unión del Pueblo Leonés y el de Vox no rubricaron el histórico acuerdo que, como ya avanzó esta Redacción, pondrá sobre la mesa más de 1.000 millones de euros para afrontar la recuperación de la autonomía castellano-leonesa.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), junto al vicepresidente Francisco Igea, (Cs), suscribieron el ‘Pacto para la Recuperación Económica, el Empleo y la Cohesión Social en la comunidad’ con los portavoces parlamentarios del Partido Socialista, Luis Tudanca, del Partido Popular, Raúl de la Hoz, y de Ciudadanos, David Castaño, todos ellos con grupo propio en las Cortes.

Del grupo mixto, integrado por cuatro formaciones, también suscribieron el acuerdo Podemos, con su procurador Pablo Fernández, y Por Ávila, en la figura de Pedro José Pascual.

LAS PARTIDAS

Con un presupuesto inicial que asciende a los 376 millones de euros, el pacto está acompañado de un plan plurianual de inversiones prioritarias cifrado en otros 728 millones de euros, hasta alcanzar un total de 1.104 millones.

Dentro de este montante se encuentran partidas como la de 250 millones de euros que se destinará a la recuperación del sistema sanitario de la Comunidad, más otros 80 millones para la creación de un Fondo Extraordinario Covid-19, de los que la mitad serán transferidos a las Corporaciones Locales de la Comunidad para el desarrollo de actividades relacionadas con el empleo y la inversión.

LAS RESIDENCIAS

El tercero de los puntos del gran acuerdo descarta la vía planteada por algunas formaciones en la Comunidad, como Podemos, de abrir una comisión de investigación en las Cortes autonómicas para indagar en lo ocurrido en las residencias de ancianos de la Comunidad durante la crisis sanitaria, dejando a la Junta encargada de elaborar un informe sobre la incidencia de la pandemia en estos centros, y las actuaciones llevadas a cabo para su posterior debate en la comisión competente en materia de Asuntos Sociales del Parlamento autonómico.

Además, las partes acordaron una revisión del modelo de atención residencial en la Comunidad, para adaptarlo a las nuevas circunstancias, con un refuerzo de su estructura y un plan de inspecciones anual dotado con nuevas herramientas tecnológicas, que también contemplará la formación permanente de los titulares de las direcciones de los centros o la prevalencia de los usuarios.

Precisamente, en el apartado de las plazas, el pacto acuerda incrementar las mismas en un 25 por ciento a lo largo de la presente legislatura, con una ampliación de las prestaciones de teleasistencia o la demanda al Gobierno de la Nación del desbloqueo del 50 por ciento de los gastos derivados de la Ley de Dependencia.

“El mejor momento de la política en Castilla y León”

Las reacciones al gran Pacto de Reconstrucción de Castilla y León no se hicieron esperar, y en todas ellas primó la satisfacción por que los partidos políticos hubieran logrado ponerse de acuerdo.

Para el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, la firma de este acuerdo “es un motivo de esperanza”, y aunque reconoció que “una golondrina no hace verano” también afirmó que “se ha hecho un trabajo duro para que se recuerde este día como el mejor momento de la política en Castilla y León”.

Por ello, Igea consideró que desde el ejemplo ofrecido se puede alentar “a los políticos nacionales, para que vean que existe otra forma de hacer política, sin renuncias ideológicas, pero con un diálogo civilizado que permita avanzar en pequeños acuerdos” en beneficio de la sociedad y de los ciudadanos.

VOX FUE EL ÚNICO PARTIDO QUE SE DESMARCÓ DEL PACTO, AL AFIRMAR QUE “ES UN ACUERDO DE GOBIERNO EN EL QUE SALVAR VIDAS Y EMPLEOS HA DEJADO DE SER UNA PRIORIDAD”

El ejemplo ofrecido por las principales fuerzas políticas de la Comunidad fue también reconocido por el secretario regional de Unidas Podemos, Pablo Fernández, quien afirmó que con este pacto “Castilla y León escribe historia con una política en mayúsculas”, por lo que ha pedido que haya una reflexión “en aquellos que hacen oposición, para que piensen que este es el momento de arrimar el hombro y buscar el bien común. Pese al trecho ideológico que nos separa, los verbos construir, acordar, consensuar dan el verdadero significado a la política”.

Dentro del resto de integrantes del Grupo Mixto, mientras que la formación Por Ávila votaba a favor, la Unión del Pueblo Leonés no firmaba el pacto, aunque está abierto a acuerdos puntuales, mientras que Vox se desmarcó del acuerdo, que calificó de “acuerdo de Gobierno en el que salvar vidas y empleos ha dejado de ser una prioridad”.

Una de las instituciones que más énfasis puso a la hora de valorar el pacto fue el Consejo de Cámaras de Comercio Industria y Servicios de Castilla y León, que en un comunicado destacó “la lealtad, la altura de miras y la responsabilidad de los representantes de los partidos políticos por ir al unísono en la firma”, un hecho que valora como ejemplo para el país”, conscientes de que el embrión de esta crisis poco tiene que ver con el de las anteriores.