Imagen de archivo de un accidente de tráfico ocurrido en la localidad de Sueca. / D.P.
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Un 73 por ciento de los conductores de Castilla y León confiesa haber reincidido en alguna infracción grave o muy grave en dos, tres o más ocasiones en el último año, según el estudio ‘Reincidentes viales: un peligro para todos. Análisis y evolución 2009-2018’, realizado por la Fundación Línea Directa, en colaboración con la Fundación Española para la Seguridad Vial.

Según este estudio, Castilla y León es la comunidad en la que mayor porcentaje de conductores reconoce este extremo frente a la media del país, que es del 55 por ciento.

El análisis valora los datos de conductores reincidentes de la Dirección General de Tráfico (DGT) entre los años 2009 y 2018 y las condenas por delitos viales de Instituciones Penitenciarias, y se complementa con una encuesta a más de 1.700 conductores para conocer su comportamiento y opinión sobre la reincidencia.

LA PUNTA DEL ICEBERG

Según asegura el director general de la Fundación Línea Directa, Francisco Valencia, este 55 por ciento es una cifra mucho más elevada que los 570.600 sancionados en los últimos 10 años y los 45.000 conductores reincidentes identificados que circulan cada año en las carreteras españolas. De hecho, indica que los datos oficiales son solo “la punta del iceberg”.

Tal y como revelan los resultados de la encuesta realizada a más de 1.700 conductores españoles, de ese 55 por ciento de conductores que se ve como reincidente, un 43 por ciento afirma manejar su vehículo habitualmente por encima de los límites de velocidad; un 26 por ciento asegura no respetar la distancia de seguridad; un 14 por ciento conduce hablando por el móvil; y un 10 por ciento lo hace bajo la influencia del alcohol. Sin embargo, solo el 22 por ciento de ellos reconoce haber sido sancionado alguna vez.

uno de cada tres delitos que se cometen en España atenta contra la Seguridad Vial

Igualmente, un 0,8 por ciento llega a admitir que suele circular por autovía a 200 km/h o más y un 0,9 por ciento confiesa que lo hace en zona urbana a 110 km/h o incluso por encima. Además, un 1,3 por ciento reconoce que en el último año han conducido bajo los efectos de un consumo elevado de alcohol, drogas o ambas cosas y un 1,2 por ciento sin haberse sacado siquiera el carnet.

Estas conductas suponen un serio peligro para la seguridad del conjunto de conductores. Así, el 60 por ciento asegura que ha sido testigo o incluso sufrido estas temeridades mientras conducía. Además, este tipo de infracciones estuvieron presente en 44.647 accidentes con víctimas en los que fallecieron 1.439 personas, el 80 por ciento de los muertos en carretera ese año, y 5.168 resultaron heridas graves (58 por ciento) en 2018, último año disponible. n