La aspiración al pacto sanitario se topa con la negativa de la oposición

PSOE y Podemos no acuden a la reunión con la consejera de Sanidad a raíz de la polémica en torno al proyecto para reordenar la atención primaria en los pueblos más pequeños

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La consejera de Sanidad, Verónica Casado (c), en la reunión con varios representantes políticos de la región.
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La aspiración de la Consejería de Sanidad de fraguar un pacto político en esta materia se topó ayer con el rechazo de los principales partidos de la oposición, que recelaron de un acuerdo que se pretende con la base de medidas ya adoptadas, como los planes de atención primaria en Aliste (Zamora).

La reunión convocada por la consejera de Sanidad, Verónica Casado (Cs), llegaba después de varios días de polémica política en torno al proyecto piloto que la Junta pretende aplicar en la comarca zamorana de Aliste para reordenar la atención primaria en los pueblos más pequeños, uno de los motivos esgrimidos por el PSOE y Podemos para no acudir al encuentro.

A través de un comunicado, tras plantear una convocatoria sólo para medios de comunicación gráficos, la Consejería explicó que mantiene su intención de buscar un consenso en esta materia y toma esta primera reunión como un “punto de partida de un proceso de trabajo de meses que se espera productivo, riguroso y serio y que aspira a incluir en el debate a los protagonistas de todos los sectores implicados: pacientes, profesionales, sindicatos y sociedades científicas”.

Sin embargo, reconoció que se trata de un “reto ambicioso” que sólo se alcanzará “si todos los actores políticos son capaces de implicarse con altura de miras, dejando de lado los intereses partidistas y buscando una mejora real y sostenible del sistema sanitario”.

Prioridades

El sistema de financiación, que la Atención Primaria suponga al final de legislatura el 20 por ciento del gasto en sanidad, la mejora de la accesibilidad al sistema, y de la salud pública o la teleasistencia son algunos de los puntos del decálogo de prioridades que entregó Casado a los grupos para su estudio y aportaciones, que forma parte de otro más amplio de 110 medidas, según explicó la representante de Cs en la reunión, Carlota Amigo.

La explicación del PSOE a su ausencia en la reunión llegó en forma de carta, ya que el líder socialista en Castilla y León, Luis Tudanca, escribió a la consejera para pedirle, entre otras cosas, que retire el proyecto de Aliste para sentarse a negociar, ya que considera que esta medida busca “desmantelar la sanidad pública” en el medio rural.

Tudanca lamentó que Casado se apoye en “la uniteralidad, la imposición y los recortes” para hacer “saltar todos los consensos” en ordenación territorial y remitió a la consejera al diálogo en las Cortes de Castilla y León para encontrar un consenso que debe basarse “con el objetivo de mejorar la calidad y la equidad de nuestro sistema público de salud”.

Casado contestó al PSOE con otra carta, en la que le reiteró su oferta de diálogo y pidió al dirigente socialista que realice aportaciones al pretendido acuerdo, aunque calificó de “desalentadora” la decisión de no acudir a la reunión.

Para la consejera, esta decisión “silencia la voz de la tercera parte de los ciudadanos de esa Comunidad”, en referencia a que el PSOE fue el partido más votado en las últimas elecciones autonómicas y obtuvo más del 30 por ciento de los sufragios.

“Esconderse bajo el pretexto y la exigencia de retirar un proyecto (en referencia al piloto de Aliste), fruto del trabajo y el compromiso de muchos profesionales, no es más que una pobre argumentación por parte de quien no tiene la mayoría necesaria para exigir dicha retirada”, replicó Casado.

“En democracia no se exige, se dialoga”, defendió la consejera, quien advirtió de que “para conseguir cambios hay que saber sumar mayorías y la exigencia unilateral no es el mejor camino para conseguirlas”.

Sostenibilidad

En la misma línea, el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea (Cs), aseguró en León que su partido no va a “mirar a otro lado ante los graves problemas de sostenibilidad de la atención sanitaria que tiene y tendrá en el futuro Castilla y León”.

Igea criticó la política del “insulto, las descalificaciones y la negaciones” de los grupos políticos que “sin hacer propuestas miran a otro lado, cerrando los ojos y tirando la patada hacia delante en periodo electoral mientras que siguen sin hacer nada”.

Por su parte, el portavoz del Grupo Popular en las Cortes de Castilla y León, Raúl de la Hoz, mostró su satisfacción por observar que la consejera de Sanidad “ha cogido el guante” de la “propuesta electoral del PP” y “también recogida en el programa de Ciudadanos”.

En el caso de la portavoz de Cs, Carlota Amigo, respaldó el impulso dado por la consejera para antes de final de año contar con un primer borrador de pacto por la Sanidad, que incluya las sugerencias de los grupos, y trabajar luego con el resto del sector y sociedades científicas.

Por su parte, el líder de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, rechazó que el pretendido pacto sanitario pueda apoyarse en los “hechos consumados” que practica la Consejería de Sanidad, en lugar de articularlo “a priori”, por lo que descartó “blanquear” los errores de este departamento.