Isabel Blanco
La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco. / ICAL

El Consejo de Gobierno ha autorizado este jueves dedicar cuarenta millones de euros a la teleasistencia avanzada dirigida a la protección y atención a las personas mayores, un servicio de carácter gratuito que abarcará un seguimiento proactivo a usuarios, cuidadores y también en casos de soledad o aislamiento social.

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, ha dado a conocer esta iniciativa en rueda de prensa, en la que ha comparecido junto al consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, tras el Consejo de Gobierno autonómico.

En concreto, el contrato del servicio de teleasistencia avanzada, por un periodo de tres años prorrogable, cuenta con un presupuesto de licitación de 39.864.427,69 euros que se dedicarán a la implantación del sistema y absorber los contratos de los que hasta ahora disponían diputaciones y ayuntamientos para prestar el servicio desde la Junta.

Blanco ha destacado que la Teleasistencia Avanzada incluye un seguimiento «proactivo» de los usuarios y cuidadores para saber en qué estado se encuentran o qué pueden necesitar, mediante este contrato que extenderá la atención a casos de soledad o aislamiento social.

La consejera ha manifestado que prevé que, una vez iniciada la tramitación de la licitación del contrato, su adjudicación esté lista a finales de octubre para complementar los servicios que se están prestando.

Ha aclarado que con este sistema no es necesario que un usuario llame, sino que el prestador del servicio hace un seguimiento permanente y periódico para detectar casos de soledad y ayudar con rehabilitación o con los medios que se considere a personas en situación de duelo o a sus cuidadores.

Blanco ha especificado que se está trabajando con la Consejería de Sanidad para establecer protocolos destinados a gestionar a través de la teleasistencia avanzada las citas médicas y sus recordatorios.

El sistema de teleasistencia supondrá además una transformación tecnológica de todos los aparatos que se incluyen, pasando del botón tradicional a estaciones informatizadas y sensores para detectar movimiento, la presencia de CO2 o humo, con el fin de que la estancia en los domicilios sea segura y prolongada.

Además, se prevé una teleasistencia «móvil», de manera que si la persona sale al campo o a otro lugar fuera de casa pueda llamar.

Desde que se empezó a implantar la teleasistencia, su uso ha aumentado «exponencialmente», ya que ha pasado de 38.000 en 2019 a 42.000 en 2021, y la intención ahora es que, al acabar este contrato, más de 50.000 personas mayores y vulnerables puedan beneficiarse.

Para la consejera, la teleasistencia avanzada representa un «salto fundamental» para que los mayores puedan seguir residiendo en sus domicilios, en una Comunidad caracterizada por su amplitud, dispersión, por el mundo rural y una cantidad de 2.248 municipios.