Igea critica que el Gobierno aplique “cerrazón” al toque de queda

El vicepresidente de la Junta reconoce que esperan "con tranquilidad" la resolución del Supremo, sin tener un "plan 'B'" por estar convencidos del "triunfo del plan 'A'"

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha criticado este jueves que el Gobierno aplique “cerrazón” ante la demanda de varias autonomías de ampliar el horario del toque de queda y que lo haga en su opinión sin basarse “en ningún criterio epidemiológico”, por lo que ha llamado a la población a una “rebelión ciudadana contra el virus”. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Igea ha afirmado que “no tiene sentido” que el Gobierno proponga a las autonomías cerrar actividades económicas si no se disminuye el contacto social por medio de la ampliación del toque de queda o el confinamiento domiciliario.

Igea ha confiado en que “el tiempo” dé la razón a la Junta en el contencioso que mantienen con el Gobierno central y que dirimirá el Tribunal Supremo, al que el Ejecutivo central ha recurrido por entender que el Acuerdo que en esta Comunidad adelanta el toque de queda a las ocho de la tarde va contra el decreto del estado de alarma, aunque ha añadido que acatarán lo que dicte el alto tribunal. Sobre ese litigio, ha garantizado que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, como autoridad delegada del Gobierno, hará llegar al Supremo en plazo “toda la documentación” requerida, aunque no ha detallado cuándo lo hará, y ha negado que la Comunidad haya tratado de convencer a otras autonomías para dar el paso de adelantar el toque de queda.

“No se trata de convencer a nadie”, ha reconocido, convencido de que la tomada por Mañueco es una decisión “completamente legal, que se ajusta a derecho”, por lo que esperan “con tranquilidad” la resolución del Supremo, sin tener un “plan ‘B'” por estar convencidos del “triunfo del plan ‘A'”. “¿Volveríamos a hacerlo? Sí”, ha añadido.

El Ejecutivo autonómico ha defendido su estrategia de no aplicar más restricciones sobre sectores como el pequeño comercio, con un cierre adelantado, al entender que esa medida por sí misma aporta “poco beneficio” y en cambio sí supone un daño económico “desproporcionado” para ese sector. “No vamos a hacer daño por hacer daño, a hacer otra cosa para que parezca que estamos haciendo”, ha resumido.

“No insistimos porque tengamos una guerra política con nadie, sólo una guerra con el virus”, ha remarcado Igea, quien ha llamado a los ciudadanos a “pelear por los suyos” quedándose en casa el máximo tiempo posible. “No es una revuelta contra la política, sino contra el virus”, ha apostillado.

“No creo que Illa sea una mala persona”

En la misma rueda de prensa, preguntada por si había planteado en la reunión de ayer con el ministro la relación directa entre la tardanza en la toma de medidas y las muertes, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha afirmado que “no hacen falta ni órdagos ni ultimátum” en este sentido porque el ministro conoce las cifras y únicamente hablaron de la gravedad de la situación para defender la toma de decisiones. En el mismo sentido, Igea ha considerado “absolutamente innecesario” relatar esa vinculación al ministro porque “está publicado” en diferentes estudios que cuantificaron el número de muertes que pudieron haberse evitado en la primera ola con el adelanto del confinamiento.

Preguntado por si la decisión del ministro de rechazar, al menos por el momento, el adelanto del toque de queda puede estar relacionada con su condición de candidato del PSC en Cataluña y las encuestas, Igea ha dicho: “No lo creo, no creo que Illa sea una mala persona”. “No comparto su decisión, no debería ser candidato y ministro a la vez porque le genera esa duda a los ciudadanos, pero no creo que tome decisiones pensando en el CIS“, ha defendido Igea.