Descubiertos nuevos campamentos romanos en León y Zamora
El recinto identificado tendría capacidad para entre 13.000 y 18.000 soldados.

Un recinto militar romano de gran tamaño, con capacidad para entre 13.000 y 18.000 soldados, ha sido identificado recientemente en las proximidades de la localidad de Villacete, en el municipio leonés de Valdefresno, en la confluencia del Porma y del Esla, y puesto en relación con el asedio de Lancia -I a.C.-.

Junto con las posibles tomas de Las Labradas y La Peña del Castro podrían ser las primeras evidencias materiales de ataques romanos sobre poblados en la cuenca occidental del Duero durante las guerras astur-cántabras, han concluido los investigadores Andrés Menéndez-Blanco, de Universidad de Oviedo, Víctor Vicente García, de Veterum Arqueólogos, y João Fonte, de la Universidad de Exeter (Reino Unido).

Con más de 28 hectáreas de superficie, se trata de “uno de los mayores campamentos militares reconocidos hasta el momento en el noroeste peninsular”, según han señalado sobre un campamento romano, próximo al núcleo de El Puente Villarente y localizado a partir de diferentes técnicas de teledetección aplicada a la prospección arqueológica, que puede estar vinculado al asedio del yacimiento de El Castro (Villasabariego, León), identificado por diversos autores como la ciudad astur de Lancia.

El hallazgo, junto con otros cinco campamentos inéditos, acaba de ser publicado en el artículo ‘De las fuentes escritas a las técnicas de teledetección: aportaciones sobre la presencia del ejército romano en la cuenca del Esla (León y Zamora)’, disponible en el número 21 de la revista ‘Studia Historica. Historia Antigua’ de la Universidad de Salamanca (USAL).

Con una forma ligeramente trapezoidal tendente al rectángulo, su estado de conservación es “crítico” por estar parcialmente ocupado por una urbanización residencial y atravesado por la autovía de reciente construcción León-Valladolid (A-60), aspectos que se suman a la intensa actividad agrícola desarrollada en este paraje con anterioridad.

Con ello, según han lamentado los arqueólogos, se ha perdido la oportunidad de emprender las medidas más adecuadas para la documentación y conservación de una considerable superficie del yacimiento.