El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo. / ICAL - LETICIA PÉREZ
El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo. / ICAL - LETICIA PÉREZ

El vicepresidente de la Junta, Juan García-Gallardo, planteó este viernes que Castilla y León sea una “región maternal” para atajar la “emergencia demográfica”, donde el apoyo a la maternidad será “una política prioritaria”, y lamentó que hasta ahora no se haya sido capaz de “retener el talento”.

“Reivindico la figura de las mujeres, portadoras y dadoras de vida, y su papel fundamental en la sociedad a todos los niveles”, afirmó García-Gallardo en su comparecencia en la Comisión de la Presidencia de las Cortes para exponer su programa de legislatura, del que aseguró que la perspectiva de familia estará presente en todas las iniciativas de la Junta.

Partió el vicepresidente del dato de que en 2021 no hubo nacimientos en más de la mitad de las localidades de la región, lo que aprovechó para censurar a los que se lamentan de la pérdida de población, pero fomentan, al mismo tiempo, “la cultura de la muerte, con leyes de eutanasia y de aborto libre”.

García-Gallardo sostuvo que han empezado a fomentar la natalidad en el mundo rural, con la medida de elevar hasta el 40 por ciento la deducción autonómica por nacimiento o adopción en el IRPF. A lo que unió nuevas ayudas a la natalidad, en toda la región, en función del número de hijos, hasta 2.500 euros por cada uno.

“Somos conscientes de que nos enfrentamos a una emergencia demográfica”, remarcó, por lo recalcó que el apoyo a la maternidad es una política prioritaria para Vox. “Tenemos que ser capaces de revertir esa brecha maternal, para que la maternidad no sea un impedimento para la promoción de la mujer en la sociedad”, insistió.

En tal sentido, manifestó que “Castilla y León se convertirá, ahora más que nunca, en una región maternal. Un región que apuesta por la vida. Una región de mujeres madres y trabajadoras”.

Igualmente, subrayó que la disminución de la población en Castilla y León, por falta de nacimientos, se ve agravada por la fuga de jóvenes hacia otras partes de España y, también hacia el extranjero. “La conclusión es clara. Castilla y León es incapaz de retener su talento”, aseveró.

Por todo ello, abogó por medidas de fiscalidad, prestaciones sociales, incluidos los criterios sociales de la contratación pública, y por promover la conciliación laboral y familiar, entre otras.

En el ámbito de la conciliación, abogó por el teletrabajo, las reducciones de jornada y las excedencias como fórmulas a intensificar tanto en la administración pública como en las empresas, que pueden servir a este propósito. “Fórmulas que no deben imponerse por ley, sino ayudar desde la administración a realizar un camino de adaptación y formación”, concluyó.