Fuentes busca que se acaten los dictámenes del Procurador del Común

El presidente de las Cortes recuerda que el porcentaje actual se sitúa en torno al 75% y que “los ciudadanos tienen que saber que alguien les va a defender de las administraciones”

25
El presidente de las Cortes de Castilla y León, Luis Fuentes. / europa press Fuentes: Los datos muestran la atonía del mercado laboral y no invitan en absoluto al optimismo (Foto de ARCHIVO) 10/2/2018
Publicidad

El presidente de las Cortes de Castilla y León, Luis Fuentes, instó ayer a todas las administraciones de Castilla y León a que “acaten al 100 por cien” las resoluciones del Procurador del Común.

Actualmente, el porcentaje “se sitúa en el 75 por ciento” según apuntó el propio Luis Fuentes en la presentación del ciclo de charlas organizado por el Diario de León ‘Acercando las instituciones a la sociedad’.

En ella, el presidente de las Cortes puso de manifiesto la labor “impagable” de instituciones como el Procurador del Común con el propósito con el que “se sientan más protegidos” los ciudadanos y por su trabajo “de transparencia y participación”.

Fuentes apostó por seguir las indicaciones del Procurador del Común, aunque sus decisiones “no tienen fuerza coercitiva”, pero sí que sirven con el objetivo de confirmar “que se hace mal y cómo hacerlo bien”.

También estuvo presente el Procurador del Común, Tomás Quintana, que participó en la mesa redonda ‘La defensa de los intereses generales por encima de los particulares’ este miércoles en León.

Así, Tomás Quintana destacó que desde el Procurador del Común uno de los objetivos es “acercarse a la sociedad y ser útil” y ha puesto de manifiesto que lo deseable “es que la administración acepte” las resoluciones dictadas por este organismo.

Además, el Procurador del Común recordó que en muchas ocasiones “no reciben respuesta de las instituciones” y ha reconocido que “hay que revertir absolutamente la situación” ya que a su juicio la falta de medios “no es una excusa”.
Tomás Quintana señaló que las instituciones deben “asumir deportivamente” las resoluciones aunque discrepen de ellas y, en caso de hacerlo, deben hacerlo “con argumentos fundados siempre”.