Alberto Núñez Feijóo. / EFE - JULIO MUÑOZ
Alberto Núñez Feijóo. / EFE - JULIO MUÑOZ

Alberto Núñez Feijóo, nuevo líder del Partido Popular (PP), marca distancias con Vox al afimar este martes que el europeísmo y el autonomismo de los populares son cuestiones que les «separan mucho» de Vox. Asimismo, insta a esta formación a cumplir el acuerdo firmado el pasado 10 de marzo en Castilla y León, donde Alfonso Fernández Mañueco sigue pendiente de la fecha de su investidura como presidente de la Junta.

Por otro lado, Feijóo evita etiquetar a Vox como ‘extrema derecha’. «Un partido autonomista y otro que no lo es, son concepciones muy distintas; si lo que pretenden son descalificaciones del presidente del PP a otro partido político voy a intentar no caer en ese error», afirmó este martes en una entrevista con Onda Cero, en la que apuntó que respeta a todos los partidos.

Feijóo no confirimó si asistirá o no a la investidura de Mañueco como presidente en Castilla y León, en la primera coalición de Gobierno entre el PP y Vox. Dependerá de su agenda y sigue sin haber fecha. «No tengo confirmación de fechas, sé que hay un acuerdo, que se ha firmado y que Mañueco lo ha cumplido, corresponde a los socios de la coalición cumplir el acuerdo que se firmó hace semanas«, apuntó.

Preguntado sobre si quiere evitar fotos con el líder de Vox, Santiago Abascal, reiteró que el PP no mirará «de reojo» a otras formaciones porque aspira a lograr mayorías y, pese a que haya gente que cree que es por eso un «iluso», no va a insistir y persistir en «errores políticos de la última década en España», al tiempo que defendió a los «grandes partidos que han hecho la transición española» y saben gestionar.

«A mí la política bisagrista o la política táctica de ver cuántos diputados voy a sumar y entonces no dejaré gobernar al que gana no me interesa», recalcó, mientras ha expresado respeto a todos los dirigentes incluido a Abascal y a sus votantes, muchos procedentes del PP, de los que ha dicho, no quiere una foto, si no su voto y se los va a pedir. Dice Feijóo que mantendrá respeto a cualquier partido aunque estén en las antípodas, como ERC o Bildu, porque no se va a puntar a la «descalificación, la tensión y el insulto».

Frente a estas palabras del nuevo líder del PP, Vox mantiene que son los populares los que tienen que cerrar la distribución de competencias, con cuestiones centrales como la política de comunicación, el tratamiento de la violencia de género y las funciones del anunciado vicepresidente y dirigente de Vox en Castilla y León, Juan García-Gallardo, quien no puede compatibilizar su cargo con una Consejería por haber alcanzado ya el reparto de siete para el PP y tres para su partido, que ha designado ya a sus tres representantes en el hipotético gobierno.

En esta situación, los grupos parlamentarios siguen aguardando que el presidente de las Cortes de Castilla y León, Carlos Pollán (Vox), el único que puede iniciar los trámites para convocar el pleno de investidura, reciba la instrucción de que puede afrontarse ese trámite, para el que en principio Mañueco cuenta con los apoyos del PP (31) y Vox (13), pero que se ha enrarecido en las últimas semanas por los «flecos» aludidos por la formación verde.