El PSOE reclama 300 millones más para la región en los PGE

Luis Tudanca presentó ayer las 142 enmiendas parciales que los socialistas de Castilla y León han presentado al borrador dado a conocer por el Ejecutivo

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El secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, confirmó ayer en Aranda de Duero (Burgos) que los diputados socialistas castellano y leoneses han presentado un total de 142 enmiendas parciales al borrador de Presupuestos Generales del Estado (PGE) planteados por el Gobierno central.

Según explicó Tudanca, todas estas enmiendas contemplan peticiones para invertir casi 300 millones de euros más en la Comunidad de los previstos por el Ejecutivo central. Alrededor de 80 de esos millones corresponden a enmiendas presentadas para el conjunto de la comunidad, mientras que el resto, casi 120 millones, se han presentado de manera provincializada.

Así, destacó, entre otras enmiendas, los 348 millones de euros destinados a “revertir la situación de las cuencas mineras” en Asturias y León, los 30 para el plan específico de Desarrollo Rural de Castilla y León, los 50 para un plan de reactivación industrial de la Comunidad, los 45 para los fondos de Cooperación Local (planes provinciales) destinados a municipios de menos de 20.000 habitantes o los 25 para el sector lácteo.

Con estas enmiendas, el PSOE de Castilla y León pretende mejorar un borrador de presupuestos que Tudanca tildó “de derechas, injustos e inútiles”, por cuanto que profundizan en las políticas de austeridad y recortes emprendidas por el Gobierno central a lo largo de los últimos cuatro años.

Así, el secretario general de los socialistas de Castilla y León aseguró que las cuentas planteadas por el Ejecutivo de Rajoy implican “regalos fiscales a los que más tienen”.

Además del fondo, Tudanca también criticó las formas en las que se ha presentado el borrador de presupuestos. “Es la primera vez que un Gobierno tiene la desfachatez de tratar de aprobar unos presupuestos que sabe que no va a gestionar porque sabe que hay elecciones”.

A su juicio, esta maniobra responde a la intención del Ejecutivo central de “dejar atado y bien atado el presupuesto ante el riesgo cierto que prevén de perder las próximas elecciones generales”. “Es una desfachatez” por parte del presidente del Gobierno y de todo su equipo, lamentó el socialista en referencia a esta actuación.