El reciclaje de vidrio se reduce a 20 kilos por habitante al año

También ha evitado la extracción de 56.423 toneladas de materias primas como arena, sosa y caliza, lo que equivale a más de cuatro veces el volumen del Acueducto de Segovia

Las restricciones y el cierre de la hostelería como consecuencia de la pandemia de coronavirus han provocado una reducción del reciclaje de vidrio en Castilla y León, que el pasado año no alcanzó los 20 kilos por habitante, frente a los más de 21 recogidos de media en 2019. En total, en el último año se reciclaron en la Comunidad 46.868 toneladas de residuos de envases de vidrio, una media de 19,6 kilos por habitante, frente a los 21,2 del ejercicio anterior, según los datos facilitados este jueves por Ecovidrio, la entidad encargada de la gestión del reciclado de estos envases en España.

Pese a ello, el descenso del 7,9% en el reciclaje es inferior a la caída en la utilización de este tipo de envases, estimada en el 11%, algo en lo que ha influido el cierre y las restricciones de la hostelería, que genera más de la mitad de los envases de vidrio del mercado, según dichas fuentes. La recogida media por persona de la Comunidad fue de 67 envases al año, lo que significa que cada minuto se tiraron de media 305 envases a los contenedores de vidrio en Castilla y León.

Por provincias, a la cabeza en reciclaje en 2020 se situó Burgos, con una media de 24,4 kilos por habitante; seguido de Segovia y Palencia (21 kilos); Soria (18,6 kilos); Valladolid (17); León (15,8), Zamora (14,3), Ávila (13,1) y Salamanca (12,8). En la Comunidad existen actualmente 17.486 contenedores de vidrio, identificados por su color verde, y al material reciclado a través de ellos se suman otras 151 toneladas recuperadas a través de las plantas de tratamiento de residuos urbanos de la Comunidad.

El vidrio reciclado el pasado año en Castilla y León y su reutilización ha evitado la emisión de 27.271 toneladas de CO2, el equivalente a retirar 12.733 coches de la circulación durante un año. También ha evitado la extracción de 56.423 toneladas de materias primas como arena, sosa y caliza, lo que equivale a más de cuatro veces el volumen del Acueducto de Segovia.

Del mismo modo, el reciclaje de este material en la Comunidad ha supuesto un ahorro de 33.581 megavatios hora de energía, el equivalente al consumo energético de todos los hospitales de Castilla y León durante un mes y medio, según las comparativas realizadas por Ecovidrio. El director general de esa entidad sin ánimo de lucro encargada del reciclaje, José Manuel Núñez-Lagos, ha realizado un balance “especialmente positivo” en lo relativo al reciclaje y el compromiso con el medioambiente.

Ha subrayado que durante la pandemia se incrementó el reciclaje de vidrio por parte de ciudadanos particulares, lo que demuestra que se trata de “un hábito muy consolidado entre la población“. Para ello, al considerarse la recuperación de estos residuos como un servicio esencial, durante el confinamiento se realizaron 55 rutas semanales de recogida y se mantuvo la actividad de la planta de reciclaje y las fábricas de vidrio ubicadas en Castilla y León.