La procuradora no adscrita María Montero recibió ayer el apoyo, en forma de aplausos, de la bancada socialista en las Cortes en el transcurso de un duro enfrentamiento verbal que mantuvo con la consejera de Empleo, Carlota Amigo, con quien hasta hace apenas seis meses compartía partido y grupo parlamentario.

María Montero defendió su primera interpelación tras abandonar la formación naranja y eligió un duro argumentario para criticar a quien había sido su jefa en el grupo y su compañera en el partido utilizando, incluso, elementos como una polémica foto publicada en redes sociales en la que la consejera admiraba unas orquídeas mientras en la puerta de la Consejería se producía una manifestación. En ese momento, los socialistas interrumpieron con aplausos la intervención de la procuradora, como lo hicieron en otro momento de su ‘cara a cara’, con tintes personales, cuando acusó a la consejera de Empleo de ser la “palmera de Mañueco”.

También recibió el apoyo de las filas socialistas en el momento en que la consejera le reprochó ser la primera tránsfuga de la historia de la Comunidad, momento en el que en la bancada de la izquierda gritaron “no, no, no”, de modo que el vicepresidente de la Cámara, Francisco Vázquez, en ese momento al frente del debate, tuvo que pedir que guardaran silencio.

Por parte del PP, la procuradora recibió el desprecio de una bancada vacía -sólo había un procurador ‘popular’- cuando subió al estrado para pronunciar su dúplica.
María Montero abandonó Ciudadanos en marzo para pasarse al grupo de no adscritos tres días antes de que debatiese una moción de censura socialista contra el Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco. Desde entonces sus intervenciones en la Cámara han sido escasas y se ha quejado frecuentemente de que las Cortes no le han dado los medios suficientes para poder desarrollar su labor como procuradora.