El PIB de Castilla y León subió un 2,2% en 2019

La previsión de la Junta es que el crecimiento continúe durante el 2020

42
El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo.
Publicidad

El Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León creció el 2,2 por ciento en 2019, siete décimas menos que el año anterior, “un ritmo razonable” que se ha ido “deteriorando” trimestre a trimestre desde hace año y medio, en una desaceleración debida fundamentalmente al sector agrario y ganadero y a los productos energéticos.

Así lo planteó ayer el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, en la rueda de prensa en la que dio a conocer los datos de contabilidad trimestral del último trimestre del año y los resultados del 2019.

Carriedo recordó que en el segundo trimestre del 2018 la economía regional creció al 3,5 por ciento, y desde entonces, y trimestre a trimestre, el crecimiento se ha ido reduciendo con un 2,6 en el primero de 2019, 2,4 en el segundo, el 2 por ciento en el tercero, y un 1,9 por ciento en el que ha cerrado el ejercicio.

El consejero planteó que la Comunidad seguirá creciendo en el 2020, con unas previsiones del 1,6 por ciento, seis décimas menos que en el 2019 y un 1,3 por ciento menos que en el 2018, según las estimaciones que acompañaron a las previsiones del techo de gasto recientemente aprobadas por el Consejo de Gobierno, que servirán para elaborar las cuentas de la Comunidad este año, y que se debatirán en las Cortes este miércoles.

También seguirá creciendo el empleo, a un ritmo del 0,8 por ciento, por debajo del los de años anteriores en los que lo hicieron al 1 por ciento (debido al cierre de la minería) y del 1,3 por ciento, respectivamente.

“Hoy por hoy no vemos posibilidad de recesión en Castilla y León”, que supondría un crecimiento negativo, tranquilizó Carriedo, para quien es pronto vaticinar cómo puede afectar la “crisis sanitaria del coronavirus” en la Comunidad, en la que el turismo no está ligado al modelo sol y playa aunque puede incidir en los flujos del comercio internacional.

Detalles

El titular de Economía y Hacienda detalló que ese menor crecimiento se ha debido, desde el punto de vista de la oferta, al peor comportamiento de los sectores primario y el subsector de productos energéticos.

Tras un 2018 con una excelente cosecha, que supuso un incremento del 12,1 por ciento del PIB del sector primario, los peores datos agrarios y el impacto negativo en la ganadería dejaron en 2019 una caída del 3,9 en la Comunidad.

El cierre de las minas energéticas y la escasa cuando no nula actividad de las cuatro térmicas de la Comunidad lastró ese apartado con un caída del 15,6 por ciento, frente al -1,4 del 2018.

Los productos industriales crecieron al 2 por ciento el pasado año, dos décimas más que el ejercicio anterior; la Construcción y los Servicios crecieron el 3 por ciento en ambos casos, una décima más que el ejercicio anterior.

Del lado de la demanda, el PIB creció el 2,5 del lado de la demanda interna, cuando hace un año repuntó el 3,4 por ciento; y la formación bruta de capital el 2,6, frente al 4,3 del año anterior.

En cuanto a la balanza exterior, frenó al -0,3 por ciento la desaceleración, dos décimas menos que en 2018, con una limitación de las importaciones y un mayor acento exportador, ha resumido el consejero de Economía y Hacienda.

El titular de Economía ha destacado las previsiones de crecimiento del 2020 para la Comunidad aunque ha advertido de que factores de incertidumbre y de falta de estabilidad pueden incidir en la demanda y en sectores productivos.