Una de las creaciones, expuesta en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León.
Una de las creaciones, expuesta en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. / Peio García

El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León ofrece desde el pasado sábado ‘La equilibrista’ de Teresa Burga, considerada la artista pionera en el desarrollo del arte pop y conceptual en Latinoamérica. La muestra podrá visitarse hasta el 28 de mayo.
El director del centro, Álvaro Rodríguez Fominaya, y la co-comisaria Helena López Camacho, presentaron la que supone la primera exposición individual en España de esta artista conceptual (Iquitos,1935-Lima,2021), reconocida como una de las figuras más prominentes del arte contemporáneo peruano.

El proyecto, realizado por el Musac en coproducción con Weserburg Museum für moderne Kunst (Bremen, Alemania) recoge una selección en torno a un centenar de obras que abarcan desde los años 60 a los últimos años de su carrera y que condensan las grandes aportaciones de Burga en el ámbito de la exploración de nuevos lenguajes como el arte conceptual, el Pop Art, el Op Art, la instalación o la escultura.

Representante de la renovación de la plástica peruana durante los años 60 y 70 e integrante del grupo Arte Nuevo (1966-1968), Teresa Burga fue una de las precursoras en Latinoamérica en el camino hacia la disolución del objeto artístico, incorporando procesos experimentales y nuevas estrategias creativas para producir un cuerpo de trabajo claramente conceptual. Pese a ser pionera en su ámbito, Burga forma parte de un grupo de mujeres artistas que no gozaron del debido reconocimiento en su época, y no es hasta mediados de los 2000 cuando se la estudia y recupera por parte de la historiografía del arte moderna. En los últimos años de su carrera, Teresa Burga contó con el reconocimiento de la crítica y con numerosos proyectos a nivel internacional, entre los que cabe destacar su presencia en citas internacionales como la XII Bienal de Estambul (2011), la 56º Bienal de Venecia (2015), o las exposiciones individuales desarrolladas en Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) de Lima (2010), el Württembergischer Kunstverein de Stuttgart (2011), el Kunstmuseum Trondheim (2013) o el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – Fundación Costantini (MALBA) (2015).

Arraigada a su contexto y cultura, Teresa Burga desarrolló una obra en la que integra modernidad y tradición en el aspecto formal, en una producción que incluye dibujos, esculturas de naturaleza pop, instalaciones, pinturas murales, partituras visuales o diagramas s y esquemas para la realización de instalaciones y performances.