Alfonso Fernández Mañueco, en un momento de su intervención en las Cortes./ EFE

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, culpó al Gobierno central de estar ausente durante la segunda ola de la pandemia generada por el Covid-19 para “mancomunar” responsabilidades y exige una dirección unificada para atajar la situación.

En su comparecencia ante el Pleno de las Cortes el presidente de la Junta tildó de “poco comprensible” que el Gobierno solo actúe “a demanda” de las autonomías. “Pido al Gobierno de España que asuma esa función de liderazgo que la Constitución le encomienda, sobre todo ante una crisis de salud pública mundial”, señaló Fernández Mañueco, quien recordó ante la Cámara que “el virus ni sabe ni le importa lo que dicen los Estatutos de Autonomía“.

“El Gobierno de la Nación no puede estar ausente ni ponerse de perfil para socializar culpas o mancomunar responsabilidades”, señaló el presidente, quien rechazó también el otro extremo que, a su juicio, fue por el que se optó en la primera fase de la pandemia, “querer acaparar todo el protagonismo”.

Ante esta situación, el presidente de la Junta insistió en la importancia de “ir de la mano” teniendo en cuenta las responsabilidades y funciones de cada uno. “La gestión de las Comunidades precisa también de una dirección unificada en cuestiones esenciales para combatir la pandemia”, reseñó, y reiteró que es importante “armonizar medidas”.

En su intervención, el presidente volvió a reclamar medidas jurídicas intermedias que fuera eficaz para afrontar la pandemia, a medio camino entre la normativa ordinaria actual, que está “desfasada”, y el Estado de Alarma.

Lealtad y responsabilidad

No obstante, Fernández Mañueco aseguró que Castilla y León ha actuado “siempre” con lealtad y responsabilidad, aunque le hubiera gustado tener al Gobierno de España “más cerca” de las comunidades autónomas, en su competencia de coordinación.

Cuando hemos trabajado todos juntos, con coordinación, todo ha funcionado mejor y todos, las personas, las familias, las empresas y el tejido social, han comprendido mejor los mensajes y las medidas“, afirmó.

Por último, tras reconocer que también la Junta ha podido cometer errores, e insistir al Gobierno que sería necesario cuanto antes una evaluación independiente, el presidente aseguró que las actuaciones de Castilla y León se han basado en el análisis de los datos, atendiendo las recomendaciones de los expertos, y con todas las herramientas que tenía a su alcance.

Por su parte, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Luis Tudanca, cargó contra la “mucha propaganda” y los “muy poquitos hechos” de la Junta de Castilla y León en la gestión de la pandemia del coronavirus y de sus efectos y advirtió al presidente de que ya no le cree nadie y de que “ya no cuela”.

Quizás sea el complejo del que sabe que perdió las elecciones“, ironizó Tudanca, que recordó a Mañueco que no necesitaba hacer esta propaganda cuando ha contado con el mayor apoyo por parte de toda la oposición que ha habido en el país, un capital que, según lamentó, también ha dilapidado de forma tan rápida.