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Luis Tudanca y Alfonso Fernández Mañueco. / EFE

 “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”, sostiene un aforismo popular. Sin embargo, en esta ocasión, aunque breve, el encuentro entre el PSOE y PP para negociar un posible acuerdo de gobierno no cumplió el propósito grato. La reunión entre los líderes ‘popular’ y socialista de Castilla y León celebrada ayer no superó los 15 minutos de duración y, en suma a ello, no llegó a ningún acuerdo. Es más, al contrario. De hecho, apenas cabe esperanza de que se produzca un punto de retorno.

Ciertamente, muchos habitantes de la Comunidad confiaban en que, de algún modo, la alianza entre los dos grupos políticos mayoritarios fructificase, pero la tónica principal de la reunión fue el cruce de acusaciones y críticas, lo que no ofrece perspectivas halagüeñas en torno a una posible abstención de los socialistas para impedir la entrada de Vox, con quien temen que el PP llegue a un acuerdo de gobierno en los próximos días.

De este modo, el presidente de la Junta y candidato a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, calificó de “profundamente decepcionante” la reunión mantenida con el PSOE y, a su vez, les acusó de utilizar “maniobras de distracción” y de seguir “las instrucciones” del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para no aceptar su “política de mano tendida”.

Por su parte, el secretario general autonómico del PSOE, Luis Tudanca, cargó contra Mañueco por “dinamitar” el encuentro, pues “solo duró 15 minutos” porque los populares “se levantaron” tras mencionar el dirigente socialista la palabra “corrupción”, según determinó en declaraciones posteriores a la fallida reunión.

Las acusaciones de Mañueco

“Rechazo total y absoluto”. Así definió Mañueco la posición tomada por el PSOE, a los que criticó por responder con “desprecio, rechazo, silencio y maniobras de distracción” a los ejes programáticos planteados. En suma a ello, recuperó la acusación a los socialistas de generar inestabilidad al presentar justo hace un año la moción de censura, para la que “buscaron tránsfugas”, así como su aspiración de tener un pacto parlamentario con los partidos localistas y con Ciudadanos, todo “a espaldas del PP”, defendió Mañueco.

En este sentido, insistió en que tiene las manos libres para liderar la negociación y que le han encomendado que “sea el capitán del barco”. Asimismo, criticó la postura de Tudanca. Según consideró Mañueco, ni él ni su partido han asumido el resultado de las elecciones en las que ha ganado el PP. En esta misma línea, el líder de los ‘populares’ y actual presidente de la Junta en funciones aprovechó para puntualizar que quiere formar un Gobierno solido, estable y en solitario para lo que propone un pacto parlamentario con un programa para Castilla y León.

Los reproches de Tudanca

Por su parte, Tudanca aseguró que la mesa de negociación finalizó cuando los ‘populares’ “se levantaron” tras mencionar el dirigente socialista la palabra “corrupción”. A continuación, afirmó que el PP no quiere establecer un cordón sanitario a Vox para evitar que entren en las instituciones autonómicas, pues Mañueco “tiene decidido desde el primer día gobernar con la extrema derecha”, aseveró rotundamente Tudanca.

«No está dispuesto a nada, solo a hablar de cómo seguir en el poder a cualquier precio y de cualquier manera». Así definió el socialista la actitud de Mañueco. «Y para eso, que no cuenten con el PSOE», subrayó. De este modo, determinó que “dinamitar” el encuentro por tan solo una palabra “dice mucho de cuál es el compromiso con esta tierra y su responsabilidad”. De ahí que Tudanca afirmase, posteriormente, haber salido “absolutamente estupefacto” de esta primera cita de la ronda de contactos, a la vez que concluyó con que ya no hay «alternativa», pues «ya lo tenían decidido».

El calendario de reuniones del PP continuará mañana miércoles con Vox, formación clave para la gobernabilidad al obtener 13 escaños, a la que seguirá el sábado con Soria Ya, con tres procuradores.

Ana María Criado (Segovia, 1998). Periodista y humanista por la Universidad Carlos III de Madrid.