El Centro Juan Pablo II atiende a cuarenta menores de media al año

La Consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, visitó junto a Miguel Ángel de Vicente las instalaciones para comprobar la calidad en la atención que se presta

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Isabel Blanco, durante su visita al centro Juan Pablo II. / efe
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La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, y el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, han visitado el Centro “Juan Pablo II y Nuevo Hogar”, dependiente de la institución provincial segoviana, que constituye un ejemplo de calidad en la atención que se presta a los menores que necesitan protección.

Una instalación que dispone de 12 plazas concertadas en el centro de día y otras 30 en la residencia de acogida. La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades ha invertido este año más de 581.000 euros en dicho centro, mientras que la Diputación de Segovia ha aportado más de 1.700.000 euros. Además, desde la Junta se han invertido más de 300.000 euros que han permitido la contratación de cinco psicólogos y siete educadores para el Programa de Apoyo a las Familias y de otros cuatro profesionales para la Unidad de Intervención Educativa que atiende a menores infractores. El Centro “Juan Pablo II” constituye sin duda, un magnífico ejemplo de colaboración institucional entre la Diputación de Segovia y la Junta de Castilla y León, con el fin de proteger a los menores y garantizar sus derechos.

Desde finales de 2016, el Centro Juan Pablo II ha iniciado un proceso estructural de cambio tendente a mejorar la calidad de la atención residencial de los niños y adolescentes. La sinergia existente entre los dos niveles, el político y el técnico, permitió realizar un diseño de acciones de mejora que supondrá un cambio radical de modelo de centro. La envergadura de las acciones previstas es tal, que habrá de requerir varios años, no menos de un lustro, para su implementación y consolidación, pero actualmente ya se pueden contemplar un buen número de avances y mejoras, tanto a nivel cuantitativo como cualitativo.

En la visita realizada al Centro Juan Pablo II, la consejera ha podido ver importantes cambios en la remodelación arquitectónica y ambiental del mismo. No solo aspectos externos como la puerta de acceso, alumbrado, fachadas, patios y jardines, han sido objeto de una importante remodelación, sino también el propio alojamiento residencial ha experimentado un importante cambio cualitativo.

Así, de un modelo residencial “macro-institucional”, se ha pasado a un modelo de “mini-residencias”, basado en la organización de la convivencia en torno a “unidades de convivencia”. Se trata de un total de un total de cinco, para edades compendiadas entre los 0 a 3; los 4 a 8; los 9 a 12; los 13 a 15; y los 16 a 18 años respectivamente.
Por lo que respecta a la mejora de la atención a los residentes, se están desarrollando aspectos vitales como el modelo de atención centrado en la persona, la Planificación por procesos (procesos de intervención individualizada: “Pre-acogida”, “Acogida Ordinaria”, “Acogida Urgente” “Adaptación”, “Acompañamiento”, “Salida” y “Menores fuera del centro”), el desarrollo de la figura del profesional de referencia y el giro de un modelo mayoritariamente conductual a un modelo fundamentalmente vincular.