Una de las excursiones organizadas por el Ceneam en la zona de San Ildefonso./ E.A.
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Castilla y León respira un aire de buena calidad, en algunos lugares excelente, con indicadores de contaminantes primarios por debajo de las referencias establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), excepto mínimas superaciones en determinadas zonas de Ávila, Segovia y Salamanca.

Estas son las principales conclusiones del Informe Anual de Calidad del Aire 2019 que acaba de publicar, por undécimo año consecutivo, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

A lo largo del pasado año no se registraron problemas de salud pese a ser un año climatológicamente adverso debido a la sequía prolongada, con elevadas temperaturas y amplios periodos de calma atmosférica que, en general, no favorecen la dispersión de elementos contaminantes.

LAS MONTAÑAS DEL SUR

Las zonas que sí rebasaron en algún momento los índices de contaminantes fueron las denominadas Montañas de Sur, en las provincias de Ávila, Segovia y Salamanca, con un población aproximada de 250.000 personas afectadas.

El informe ha sido evaluado con más de tres millones de datos aportados desde las 54 estaciones existentes en too el territorio autonómico, de las cuales 23 son gestionadas por la Junta de Castilla y León, cinco por el Ayuntamiento de Valladolid, una por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y el resto por las entidades gestoras de instalaciones potencialmente contaminadoras.

En las mediciones también se emplea la estación de la Comunidad de Madrid situada en San Martín de Valdeiglesias, hasta sumar doscientos analizadores que vigilan la calidad del aire en todo momento.

Treinta estaciones han registrado valores por debajo del 25 por ciento del valor límite y dieciséis por debajo del 50 por ciento, lo cual acredita la buena o excelente calidad del aire de Castilla y León respecto a las emanaciones procedentes del tráfico rodado, según las mismas fuentes.

EXCEPCIONES

Las excepciones puntuales en este apartado se produjeron en estaciones medidoras de Valladolid, León y Soria.

Sobre el resto de contaminantes, el dióxido de azufre (SO2), las partículas en suspensión (tanto PM10 y PM2.5), el benceno (C6H6) y el monóxido de carbono (CO), han registrado valores por debajo del umbral superior de evaluación, es decir que no alcanzan al 70 por ciento del valor límite.

En cuanto a la contaminación por exceso de ozono, se superó el umbral de información a la población durante una hora en la estación de Ávila 2 y dos veces durante dos horas en la estación de San Martín de Valdeiglesias (Madrid), coincidiendo con una de las olas de calor registradas durante 2019, así como con un incendio forestal y la confluencia de varios fuegos ocurridos en el Valle del Tiétar.