La Policía Nacional detuvo a dos mujeres, de unos 30 años y nacionalidad croata, integrantes de una organización criminal especializada en de casas habitadas, que actuaba en diferentes provincias de la geografía española, y que, presuntamente, visitaron hasta en seis ocasiones la capital del Tormes.

De hecho, durante el operativo, con la colaboración de Policía Local de Salamanca, los investigadores pudieron acreditar su presunta implicación en los seis robos cometidos en domicilios en la ciudad durante los últimos meses del año 2022. Posteriormente, y gracias a la investigación realizada por agentes de la Comisaría salmantina, las autoras fueron detenidas en Vigo, ambas con numerosos antecedentes.

Según fuentes policiales, las mujeres arrestadas consiguieron más de 2.500 euros en efectivo, además de numerosas joyas y otros objetos de valor de pequeño tamaño, en los domicilios, a los que accedieron forzando las cerraduras de las puertas.

La Policía Nacional reveló hoy que la investigación se inició en los últimos meses del año pasado, después de que se detectaran en Salamanca varios robos con fuerza en domicilios habitados con una misma forma de actuación. Todos ellos eran cometidos en horario de mañana. Las autoras, una vez que habían observado la salida de una persona de su interior y se cercioraban que no había nadie más, procedían a la apertura de la puerta de entrada forzando el bombín y la puerta de acceso, y una vez en el interior, registraban las habitaciones y se apoderaban del dinero, joyas y objetos de valor de pequeño tamaño. Una de ellas se encargaba de seguir al morador para asegurarse que se alejaba lo suficiente y se lo comunicaba a las que iban a cometer los hechos.

Una vez identificadas, su identidad fue puesta en conocimiento del resto de plantillas policiales. De esta manera, el pasado jueves, 2 de febrero fueron localizadas a bordo de un vehículo en la localidad de Vigo. Los agente procedieron a su detención y les intervinieron los objetos que llevaban, incluyendo destornilladores, llaves inglesas, ganzúas, guantes, teléfonos móviles y 1.300 euros en efectivo. Una de ellas tenía una reclamación judicial en vigor por hechos similares.