Publicidad

La ludopatía sigue jugando con la salud de muchas personas: mientras los mayores echaron su juventud por la ranura de las tragaperras, los jóvenes apuestan su futuro de un modo online. Y el confinamiento, con el aburrimiento y la frustración como telón de fondo, no está ayudando a unos afectados que se cuentan por miles en España.

“Son una población de riesgo porque tienen menos herramientas para enfrentarse al fracaso y utilizan las nuevas tecnologías en mayor medida”, precisó a Efe María Jesús Domínguez, coordinadora del Centro de Orientación Familiar de León y del programa de rehabilitación para superar una conducta adictiva que lastra a quien la padece por no poder controlar sus impulsos.

El juego en línea, que se caracteriza por su inmediatez, disponibilidad y accesibilidad, está causando estragos. El póquer, alejado de las timbas clandestinas, y las apuestas deportivas a golpe de ratón son una realidad que, con el aislamiento, puede provocar recaídas a personas en tratamiento.
“Cada caso es un mundo y depende del momento de la rehabilitación en el que se encuentren”, aseguró Domínguez, consciente de que este encierro forzoso, a consecuencia de la expansión del Covid-19, puede suponer un obstáculo para aquellos cuya recuperación es incipiente o su decisión no es demasiado firme.

VULNERABILIDAD

“Los jóvenes son más vulnerables por el momento del desarrollo madurativo en el que se encuentran”, añadió sin olvidar que los videojuegos también desencadenan desórdenes al generar una dependencia muy rápida.

Las terapias presenciales, que cuentan en la actualidad con 53 afectados en el centro leonés, se han visto interrumpidas ante la anulación de toda reunión al objeto de mantener la distancia social.

“En algunas situaciones de mayor desamparo o soledad nos estamos poniendo en contacto con el afectado para darle soporte”, explicó Domínguez. La familia desempeña un papel fundamental en el proceso, aunque no todos tienen la suerte de tenerla de su lado. “Sin ella es difícil salir de esto”. En este sentido, subrayó que lo primero es tomar conciencia de que esa relación con el juego, que complica sobremanera la convivencia, es destructiva.
Posteriormente viene lo de recuperar una confianza que se revela como un folio arrugado al que nunca se van los pliegues, “algo más difícil”, recalcó Domínguez.

El juego en línea, que se caracteriza por su inmediatez, disponibilidad y accesibilidad, está causando estragos sobre todo en la población más joven

Recientemente, los diputados populares, entre ellos la leonesa Carmen González Guinda, registraron una pregunta escrita para conocer el plan del Ministerio de Consumo para controlar las campañas publicitarias sobre el juego online, teniendo en cuenta que “por motivo del Estado de Alarma se da un ambiente propicio para comenzar, mantener e incrementar las adicciones”.

En este sentido, la coordinadora del Centro de Orientación Familiar de León echó en falta una mayor implicación de las administraciones en la lucha contra la ludopatía. “Las asociaciones hacen un esfuerzo muy grande para normalizar su tratamiento en el sistema de salud, pero es necesario sumar fuerzas”.

Según alertó, la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), que engloba a todas ellas, la demanda de atención psicológica se ha disparado un 50 por ciento desde que se decretó el Estado de Alarma el pasado 14 de marzo.

“Es importante mantenerse ocupados y recurrir a la autoprohibición”, finalizó Domínguez sobre unas pautas que son claves para frenar ese deseo irrefrenable de jugar y lidiar con la temible ansiedad.