El vicepresidente Francisco Igea y la consejera de Sanidad Veronica Casado trazaron ayer un preocupante panorama en la evolución del coronavirus, que obligará a adoptar severas medidas. / EFE

La Junta de Castilla y León ha pedido al Gobierno que se aplique en este territorio un esquema de medidas “duro”, con el toque de queda incluido, que impida los contactos sociales en los domicilios como medida preventiva, y que en la práctica supondría que decaerían los confinamientos perimetrales en ciudades como Salamanca, León, Palencia y Burgos.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, ha vinculado esta demanda con una situación epidemiológica “francamente preocupante”, que avoca nuevamente al “colapso sanitario”.

Ha apelado a la “responsabilidad” del Gobierno para que, además de permitir este tipo de medidas restrictivas, se aprueben medidas homogéneas en todas las comunidades autónomas, que impliquen un esquema “lo suficientemente duro” como para evitar que los contagios se generalicen aún más.

Es la última estación antes de volver a la situación de marzo” -confinamiento en los hogares-, ha avisado Igea ante un escenario de transmisión comunitaria del virus en esta Comunidad y de una situación hospitalaria cada vez peor, con la perspectiva de empeoramiento por la tendencia y la llegada del invierno.

La Junta de Castilla y León espera que sea el Gobierno el que determine “el marco normativo que entienda más adecuado” para poder aplicar el toque de queda, al ser preguntado por si considera necesaria la vuelta al estado de alarma, aunque ha defendido que según su criterio hay “varias opciones”.

Ha garantizado que el Gobierno de Castilla y León apoyará al Gobierno en la decisión que tome, pero ha demandado que la medida concreta que reclaman es el toque de queda y un sistema de alertas común para todas las autonomías, mientras que lo que no apoyarán será “la inacción” o el juego del “tú la llevas”.

Esto no es un juego”, ha insistido el vicepresidente, quien ha reconocido en una de las numerosas respuestas de la rueda de prensa que “seguramente” estas medidas llegan tarde, aunque ha matizado que “probablemente no” hubieran sido entendidas de haberlas reivindicado antes de este momento.

Igea ha reconocido que este tipo de decisiones y las que tomó la Junta durante el estado de alarma y la desescalada han tenido “mucho coste político y muchas críticas mediáticas”, pero ha defendido que han buscado responder a la “seguridad” sanitaria de los ciudadanos y buscar un “equilibrio” respecto a la economía.

Sobre la situación en la que quedarían las ciudades y municipios que actualmente tienen ordenado un confinamiento perimetral en esta Comunidad, el vicepresidente ha detallado que todas las capitales cumplen con los criterios que las sitúan en “riesgo extremo” en la escala aprobada ayer en el Consejo Interterritorial de Salud, por lo que le serían de aplicación medidas como el toque de queda que, en el momento actual, serían más eficaces para combatir la pandemia.

La situación epidemiológica en Castilla y León ha entrado en una fase de trasmisión comunitaria ante la proliferación de contagios y la imposibilidad de rastrearlos todos, al tiempo que los positivos en las nueve provincias de la Comunidad siguen al alza a pesar de las medidas decretadas.

Transmisión comunitaria

Por su parte, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha catalogado la situación de “muy grave”, ya que la etapa de contención del virus se sobrepasó el pasado 11 de octubre, momento desde el cual entró en una fase de trasmisión comunitaria con un “aumento diario muy importante” de los casos.

Como ha explicado la consejera, en estos momentos, los contagios en todas las provincias están creciendo, incluso en aquellas capitales de provincias que tienen ordenados cierres perimetrales, como León, Palencia, Burgos o Salamanca.

Por este motivo, el vicepresidente y portavoz de la Junta ha apelado a la responsabilidad de las administraciones, pero especialmente a la de los ciudadanos, para cumplir las medidas preventivas de los contagios de Covid, porque “nuestras decisiones pueden causar la muerte a los demás”, ha expresado.

En la rueda de prensa, Igea ha planteado que “no pueden suceder cosas como las que están sucediendo”, en referencia a los contactos entre personas que en su opinión se han trasladado del ámbito de la hostelería a los hogares.