La consejera de Sanidad, Verónica Casado, y el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea. / EFE

La situación epidemiológica en Castilla y León ha entrado en una fase de trasmisión comunitaria ante la proliferación de contagios y la imposibilidad de rastrearlos todos, al tiempo que los positivos en las nueve provincias de la Comunidad siguen al alza a pesar de las medidas decretadas.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha catalogado la situación de “muy grave“, ya que la etapa de contención del virus se sobrepasó el pasado 11 de octubre, momento desde el cual entró en una fase de trasmisión comunitaria con un “aumento diario muy importante” de los casos.

Por este motivo, el vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha apelado a la responsabilidad de las administraciones, pero especialmente a la de los ciudadanos, para cumplir las medidas preventivas de los contagios de Covid, porque “nuestras decisiones pueden causar la muerte a los demás“, ha expresado.

En la rueda de prensa, Igea ha planteado que “no pueden suceder cosas como las que están sucediendo“, en referencia a los contactos entre personas que en su opinión se han trasladado del ámbito de la hostelería a los hogares.

Como ha explicado la consejera, en estos momentos, los contagios en todas las provincias están creciendo, incluso en aquellas capitales de provincias que tienen ordenados cierres perimetrales, como León, Palencia, Burgos o Salamanca.

En estos momentos, la incidencia acumulada de casos por 100.000 habitantes en catorce días es de 401 en Ávila, 613 en Burgos, 816 en León, 827 en Palencia, 732 en Salamanca, 325 en Segovia, 192 en Soria, 489 en Valladolid y 379 en Zamora.

Es decir, que las cuatro capitales de provincia confinadas siguen registrando tasas de incidencia por encima de esos 500 por 100.000 habitantes estipulado en estos momentos por el Ministerio de Sanidad para cerrar un municipio y otras como Valladolid se sitúan muy cerca de esa cifra, por lo que las próximas 48 o 72 horas serán “cruciales”.

En cuanto a los otros municipios confinados o con restricciones en la Comunidad, solo San Pedro de Latarce, en Valladolid, ha experimentado una “tendencia muy favorable” en sus casos, mientras que en Medina del Campo, Íscar y Pedrajas, en Valladolid, y San Andrés del Rabanedo (León), el descenso de su incidencia es “muy lento”, mientras que la recién confinada Aranda de Duero sigue con aumento de casos.

Finalmente, la consejera ha enumerado algunas Zonas Básicas de Salud que preocupan en estos momentos a la Junta, como son Astorga, Mansilla, Cervera, Guardo, Villamuriel, Guijuelo, Carbonero el Mayor, Medina de Rioseco, Cigales, Benavente o la zona sur de Zamora, entre otras